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“No se a qué espera el BCE para actuar de una forma realmente contundente”

Las palabras de Mario Draghi en Frankfurt se han dejado notar de manera inmediata en los mercados de renta variable, con caídas generalizadas para las principales bolsas europeas, y también en la cotización del Euro. Los mercados parecían esperar una actuación más decidida del BCE contra la situación actual en Europa, más allá de una ya descontada rebaja de tipos del 1 al 0,75%. Fernando Luque subraya que las medidas de política monetaria implementadas por la institución han sido “decepcionantes”, teniendo en cuenta además todas las expectativas que se habían generado en torno a este encuentro mensual de su Consejo de Gobierno. “No hay más que ver la respuesta que han dado los mercados. Seguimos inmersos en un inmovilismo que no nos lleva a ningún sitio. En algún momento tendrá que producirse una decisión importante en el BCE”, advierte Luque.

Apenas un par de horas antes de la rueda de prensa de Draghi en Frankfurt, el Banco Popular de China y el de Inglaterra comunicaban sus últimas decisiones de política monetaria. Concretamente, el gigante asiático ha decidido bajar por segunda vez en el último mes sus tipos de interés, en esta ocasión en 31 puntos básicos, hasta el 6%. Mientras tanto, el banco central británico decidía mantener en el medio punto porcentual su tipo de referencia, aunque anunciaba la ampliación de su programa de compra de bonos en 50.000 millones de libras adicionales, hasta un total de 375.000 millones.

Fernando Luque espera del BCE este tipo de actuaciones, “más dinamismo en su política”. En vez de tomar ese camino, el experto cree que la institución europea “le está haciendo el juego” a Alemania, permitiendo que se financie a unos tipos de interés bajísimos. De cualquier modo, Luque advierte que, de seguir así las cosas, el escenario de recesión podría impactar pronto también a la locomotora económica europea. “El BCE tiene que mover ficha. Lo que sucede también es que estamos en una Zona Euro en la que unos países tiran cada uno hacia su lado, así es muy difícil unir las actuaciones”, lamenta.