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OFICEMEN: “Hay que invertir en obra pública y desmitificar que el país está completamente construido”

Durante el primer trimestre de 2012, el consumo de cemento en nuestro país se desplomó más de un 30% respecto al año pasado. Y detrás de esta caída se encuentra, según la patronal del sector OFICEMEN, la caída en la obra pública. “Los ajustes de la vivienda se notaron ya en los años anteriores”, explica su director general Aniceto Zaragoza antes de reconocer que no se sabe hasta dónde puede caer este consumo. “Podemos terminar el año con un consumo anual del entorno de 15 millones de toneladas, cuando en 2007, superamos lo 55 millones”, ha asegurado.

Zaragoza ha defendido también como esta situación no se puede mantener mucho tiempo. “Aunque hemos adoptado todas las medidas necesarias de eficiencia y de internacionalización, nuestras plantas de cemento están funcionando al 40% de su capacidad”, ha lamentado ante la posibilidad de que algunas plantas se vean abocadas al cierre.

Para reactivar el sector, desde OFICEMEN apuesta por la rehabilitación de viviendas, la construcción dónde todavía hay demanda y por la incentivación de la obra pública. “Es cierto que algunos campos de la obra pública están muy desarrollados, como las infraestructuras de transporte. Pero en otros sectores, como el agua, todavía queda mucho por hacer”, ha defendido su secretario general.

Reforma del sistema eléctrico

Desde la patronal del cemento también se han referido a una “necesaria” reforma del sistema eléctrico. Y es que denuncian que mientras el coste real de la generación y distribución de la energía ha pasado en cinco años del 72% al 44%, los gastos asociados, como las primas a las renovables, han crecido más del 99%. En este sentido, ha recordado que para la industria, la electricidad no es un servicio sino una materia primera, y que su alto precio nos está haciendo perder competitividad frenre a nuestros países vecinos.

Por todo ello, Aniceto Zaragoza ha reclamado que el coste de la electricidad sea “competitivo, global y previsible”. Si no, ha dicho, corremos el riesgo de que los empresarios decidan no invertir en nuestro país.