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Papademos, al borde de la 'tragedia griega'

 

Más de ocho horas de reunión crucial y Grecia sigue sin acuerdo.

 Los líderes políticos han examinado el programa económico que acompaña al nuevo préstamo que necesita Atenas para no caer en bancarrota, y se han puesto de acuerdo en casi todo, salvo en un punto: el recorte de las pensiones.

Tras el encuentro ejecutivo, el primer ministro griego, Lukas Papademos y el responsable económico, Evangelos Venicelos, pasaban la madrugada con los representantes de la Troika. Papademos aspira a que se llegue a un consenso antes de la reunión del Eurogrupo de este jueves a las seis de la tarde, por lo que todavía podrían sumarse a la reunión el resto de líderes políticos para consensuar el cabo suelto de la reforma laboral.

SIN ACUERDO, LOS 27 SE QUEDARÍAN EN 26

El punto de fricción son las pensiones, que deberán ser recortadas en un 15%, lo que afectaría a las rentas más bajas.

En caso de que los ajustes se aprueben, la Unión Europea le dará a Grecia un poco de oxígeno al ampliar un año más -hasta 2015- el plazo, para llegar a un superávit primario de 4,5 millones de euros.

Algo que Juan María Nin, Consejero Delegado de Caixabank, será positivo para la eurozona. De hecho, no contempla la posibilidad de que las negociaciones fracasen.

Pero si finalmente lo hacen y no se llega a un acuerdo, el país se quedaría sin préstamo de la Troika y sin quita sobre la mitad de su deuda con las entidades financieras.

¿Consecuencia directa? Grecia se encaminaría hacia la bancarrota el próximo 20 de marzo, cuando debe desembolsar 14.400 millones de euros en vencimientos de deuda, de los que ahora mismo carece.