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“El problema español es de tal calibre que podrían ser necesarias nuevas medidas de ajuste”

A la hora de hablar de los problemas que están arrastrando a nuestra economía a un terreno peligroso, Luis Aramburu subraya que éstos proceden de dos frentes, algunos del exterior, otros generados a nivel doméstico. De los primeros, el experto subraya la situación que están viviendo otros países de la periferia europea. “Del problema griego aún queda una tercera asignatura pendiente. Tras reestructurar la deuda pública, hay que ver qué se hace con la privada, qué sucede con los bancos del país”, explica, aunque considera que esta situación está afectando más a la Unión Europea en su conjunto que a España de manera individual. Otro foco de tensión está más cerca de nosotros geográfica y económicamente, en Portugal. “El problema de este país es muy serio, y allí están afectadas de lleno las entidades españolas, con una presencia importante en Portugal”, destaca Aramburu.

Todo esa carga procedente del exterior acompaña a unos no menos importantes en casa. Tanto es así que el experto advierte de que los ajustes ya realizados por el Gobierno podrían no ser suficientes a ojos de las autoridades europeas, y recuerda que otros países en circunstancias similares a las que vive España sí se han visto obligados a llevar su política de ajuste económico uno o varios escalones por encima de lo que se ha aplicado, por ahora, en nuestro país. “No podemos olvidar los dolorosos ajustes que ha realizado Portugal, o que Italia ya ha implantado el modelo de copago sanitario, pese a encontrarse en una situación menos grave que la española”, comenta el experto en banca privada. Más allá de ese aspecto, Aramburu destaca la “elevadísima” tasa de paro que arrastra nuestro país y las dificultades que están encontrando las autoridades, por un lado, para fomentar la creación de empleo, y los trabajadores, por otro, para optar por una movilización geográfica que aumente sus posibilidades de encontrarlo.

Falta de consenso político, un factor de incertidumbre añadido para la inversión internacional

Entre todos los problemas que Luis Aramburu encuentra hoy en día en la economía española, uno de los más graves a su entender es “la imagen de descoordinación interna que desde la clase política se muestra a Europa”. Aramburu destaca el efecto negativo, de desconcierto, que esa inseguridad del Gobierno está fomentando en las autoridades europeas hacia nuestro país. Pese a todo, el experto descarta por ahora la idea de que España pueda ser intervenida por la Unión Europea. “Hablar de un rescate, tal y como se ha hablado de Grecia, es hoy exagerado”, concluye Aramaburu.