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Rajoy culpa a Zapatero de los desequilibrios por los que Bruselas nos podría multar

Rajoy hizo estas declaraciones durante el turno de réplica en la comparecencia ante el Pleno del Congreso de los Diputados, donde explicó los resultados del Consejo Europeo que los líderes comunitarios celebraron justo antes de Semana Santa en Bruselas.

Tras la crítica del líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, a cuenta del reproche que la Comisión Europea hace a España en su último informe sobre la situación económica, Rajoy admitió que "es verdad" que hay motivos de preocupación por la existencia de esos "desequilibrios" que menciona la UE.

Rajoy indicó, sin embargo, que los datos utilizados para elaborar el informe sobre esos desequilibrios "son los datos de los años 2009, 2010 y 2011", en los que gobernaba el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero con el propio Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro y vicepresidente.

El actual jefe del Ejecutivo subrayó que la UE reconoce los "esfuerzos" que España ha realizado a lo largo del año 2012 dentro de la propia "regañina" por la gestión económica de los años anteriores.

Adujo que "las cosas se están haciendo razonablemente bien en este momento" con reformas encaminadas a reducir el déficit público y a recuperar la competitividad de la economía.

LAS DEUDAS HAY QUE DEVOLVERLAS

Rajoy defendió a ultranza la necesidad de equilibrar las cuentas públicas. Para ello, recurrió a varias citas del sueco Göran Persson, quien fue primer ministro de este país nórdico entre los años 1996 y 2006.

Entre otras cosas, parafraseó su célebre cita contra las políticas keynesianas de gasto público. "Keynes no dijo nunca que las deudas no hay que devolverlas", sentenció para gozo de la bancada del Partido Popular, que dedicó a su líder una de las pocas ovaciones de la mañana.

Rajoy sacó a relucir también el dilema que el propio Persson afrontó al llegar al poder: hacer las reformas que se le exigían y no presentarse a las siguientes elecciones (como hizo Zapatero en 2011) o no hacer esas reformas y causar por ello un importante daño a su país.

El presidente del Gobierno recordó que el ex primer ministro de Suecia aplicó las reformas necesarias, cumplió con su obligación y al final de su primer mandato "fue reelegido" por los ciudadanos. Los diputados del PP volvieron a interrumpir entonces a Rajoy con aplausos y con sonrisas pícaras en los sillones azules del Ejecutivo ante sus expectativas futuras.

Al final de su intervención, Rajoy dio las gracias a su partido por el apoyo, casi en solitario, que le prestó durante el debate y coincidió en que "todavía el efecto de las decisiones" que está adoptando "no llega a la gente" de la calle.

Asimismo, reconoció que España sigue teniendo "un problema de crédito" y apuntó que "quizá esa sea la prioridad" en la que debe trabajar el Gobierno en los próximos meses para que pueda volverse a crear empleo y aumente el consumo interno.