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Revés del Ecofin a España e Italia

 

Los 27 descartan la petición de España e Italia y acuerdan poner en marcha  – el año que viene – un sistema de avales nacionales coordinados para las emisiones de deuda de la banca.

Con este sistema cada país tendrá que hacer frente a las pérdidas que sufran sus propias entidades. El plan – similar al utilizado tras la quiebra de Lehman Brothers – se presenta como una iniciativa que ayuda a los bancos en plena crisis financiera a conseguir financiación a medio y largo plazo; dado que la corto es un papel que asume el Banco Central Europeo.

Un plan que en principio era diferente, Bruselas había propuesto un aval conjunto y solidarios europeo para que todos los miembros respaldaran las emisiones, con el fin de que las entidades domiciliadas en países sometidos a la presión de los mercados, como España o Italia, pudieran  refinanciarse en el mercado con más facilidad. Sin embargo la oposición en firme de Alemania, ha provocado que al final se apruebe un plan distinto.

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La opción defendida por Bruselas, apoyada desde Madrid y Roma, consistía en crear un fondo europeo prefinanciado por los miembros que asumiría el primer tramo de pérdidas de cualquier garantía. Las pérdidas adicionales las tendría que aguantar el país donde el banco esté domiciliado.

Sin embargo el pesimismo era latente, incluso antes de que comenzase la reunión, la propia vicepresidenta económica, Elena Salgado, admitía – a su llegada – que "estamos a finales de año y, si lo mejor que podemos conseguir es un esquema como el del año pasado, tendremos que ajustarnos de momento a ese esquema porque el 1 de enero tiene que haber esa posibilidad de seguir consiguiendo esos avales", afirmaba la ministra en funciones.

Además, los líderes europeos han acordado recapitalizar los bancos con 106.000 millones de euros para que alcancen un 9% de capital básico, tal y como exige la EBA, que aún no ha hecho público su informe de necesidades de capital.

España es el segundo país, justo por detrás de Grecia, cuyas entidades financieras requieren más capital, en concreto 26.000 millones euros.