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Schweppes sobre la crisis: “Los perros no se pueden atar con longanizas”

El Consejero Delegado de Orangina Schweppes España, Ignacio Silva, ha admitido que es una persona optimista y competitiva: “Hay que pensar que estos momentos pasarán, que la economía es cíclica y que saldremos de ésta. A veces la competitividad tiene connotaciones negativas y no tiene por qué ser así. Hay que intentar ser mejora cada día e intentar llegar antes en todo”. Todo esto volcado a las empresas, “puede hacerse encontrando buenos profesionales y buenas personas. Esa es la garantía para que un equipo funcione”, ha añadido. Para él, “el sentimiento de pertenencia y la ilusión por un proyecto” son dos elementos fundamentales en los buenos trabajadores. “Con buena voluntad no vamos a salir de ésta. El orgullo se fomenta explicándoles el proyecto y convenciéndoles de que es factible, algo bastante difícil con la que está cayendo”, ha agregado.

Como Consejero Delegado de una gran multinacional, Silva ha recalcado lo valiosos que son los consumidores para una compañía como Schweppes: “Debemos de identificar sus necesidades y darles productos y servicios que las satisfagan. Que alguien te diga “la Schweppes, qué buena está” o “el Magnum, qué placer cuando por la noche me lo tomo en casa después de cenar” reconforta mucho”. A su parecer, hay una bebida para cada momento del día: “Es el consumidor el que te marca las pautas y en función de lo que estés haciendo, con quién estés y el momento en el que estés, sí que la hay”. De esta manera, Silva ha destacado la evolución del “gin tonic” y su gran consumo en la actualidad: “Está de moda porque es un trago largo, refrescante y porque ha dejado entrar a la mujer en el mundo de la copa”. La singularidad de Schweppes España la encuentra en “ser especialistas y líderes en ciertos subsgmentos de las categorías. En la categoría de gaseosas, la de zumos refrigerados o la de tónicas lo somos. Ahí nos sentimos confortables y ahí podemos luchar contra gente que son mucho más grandes que nosotros y que tienen más recursos”. Aun así, no pierde el respeto por las grandes marcas como Coca-Cola o Pepsi, señalando que “nuestra razón de ser puede ser algo más humilde”.

 

Para el futuro, el empresario ve grandes oportunidades, “tanto en los extremos bajos como en los altos”: “Estamos viviendo como líderes el gran boom de las tónicas premium. El gin tonic premium es algo más caro que uno normal pero probablemente la gente, en este entorno tan complicado, prefiera tomarse una copa en vez de tres o cuatro y hacer un mayor esfuerzo del que puede hacer. Por otro lado, tenemos que darle al consumidor que la bebida puede llegar a su despensa con precios más baratos, con promociones, con formatos más pequeños…”.

 

Una vez superada la crisis, Silva sigue siendo optimista y cree que la economía se reactivará: “Creo que todo es cíclico y que el consumidor adecuará otra vez la cesta de la compra, sus gastos, sus expectativas de futuro, su turismo…. También espera que “todo el mundo aprenda algo de la situación actual” para que no suceda igual en lo venidero: “Espero que nos demos cuenta de que los perros no se pueden atar con longanizas, incluso la clase política. Todo tiene un límite y no podemos estar indefinidamente comprando caro barato y vendiendo más caro. Llega un momento en el que esto se rompe y tenemos que aprender de ello”.