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D&G ¿A las puertas de prisión?

Según la investigación, que se llevó a cabo entre 2007 y octubre de 2010, la multinacional D&G creó en marzo de 2004 una sociedad con sede en Luxemburgo bajo el nombre de “Gado”, que constaba como la propietaria de algunas de las marcas que forman parte del grupo, pero que en realidad se gestionaba desde Italia. Luxemburgo es un país caracterizado por su baja presión fiscal Según la acusación, las ganancias derivadas de la explotación de la marca tributaban en el extranjero y no en Italia, donde deberían haberse pagado los impuestos.

Los diseñadores fueron acusados además de haber cedido las marcas que forman parte de su imperio a la sociedad “Gado” por 360 millones de euros, un valor muy inferior al real según la acusación, que lo cifra en unos mil millones de dólares. La Fiscalía acusó a cada uno de los modistos de haber evadido 420 millones de euros e imputó a la sociedad otros 200 millones de euros. 

Tras estudiar el caso en la sesión preliminar, un juez italiano retiró los cargos contra los diseñadores y cinco acusados más al considerar que no existía fundamento para un juicio. El caso fue reabierto más tarde en abril, el Tribunal Fiscal de Milán obligó a los creadores a pagar una multa de 343,4 millones de euros, más intereses, por evasión de impuestos. Según el fiscal son los modistos los que se beneficiaron en mayor medida de la operación que permitió una evasión fiscal a gran escala, además de un supuesto delito de omisión en la declaración de la renta.

En el caso estaban imputadas cinco personas más. El fiscal solicita dos años de cárcel para los administradores del grupo, Alfonso Dolce y Giuseppe Minoni; dos años y medio para Cristina Ruella, en calidad de administradora; tres años para el comercial Luciano Patelli; y la absolución de Antoine Noella.