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“Estamos en condiciones de pagar de forma inmediata hasta dos veces y media la deuda que tenemos como país”

 

Lo advertía hace a penas un día el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y lo ratificaba  México esta mañana en Gestiona Radio: Para evitar una nueva recesión de la economía mundial, los líderes del Grupo de los 20 deben tomar acciones decisivas, cuando se reúnan este mes en la región mejicana de Los Cabos.

Para Francisco Javier Ramírez Acuña, su embajador en España, México ejercerá su presidencia en la Cumbre para urgir a las grandes potencias a que cumplan con su misión de atender, resolver y prever crisis endémicas como la actual. Para ello “es necesario diseñar una nueva arquitectura financiera internacional. Tenemos que empezar a dar respuestas. Lo que tenemos en muchas economías ya no funciona, pero ¿dónde están las nuevas ideas? No están surgiendo las nuevas arquitecturas”.

A ese reclamo de cambio e innovación en el sistema financiero internacional, patentemente obsoleto, el Embajador de Méjico en España habla también de la necesidad fortalecer la autonomía económica de los países “para poder dar respuesta a lo que cada uno tengamos que sufrir por nuestras incapacidades y evitar sufrir las incapacidades de otros”. El país centroamericano también pedirá al G20 que se mejore la seguridad financiera para evitar la volatilidad en el precio de las materias primas porque sino “no existirán garantías de funcionamiento de las economías”.

Aprender del error ajeno

Que México tiene un fuerte potencial de crecimiento es evidente a tenor del crecimiento de su Economía. Lo que no es tan cristalino son las razones que le han llevado a resurgir como un meteorito del crack del 2007, pasando de perder cerca de un seis por ciento del PIB a ganar un cinco por ciento en los años posteriores. Sin embargo, su embajador en España lo tiene claro: “México ha sabido resolver los diferentes problemas gracias a la responsabilidad de los gobernantes, de los empresarios y de los mejicanos que  hoy nos permiten tener un país fuerte y sólido.  Hoy tenemos un crecimiento de tres puntos y medio porcentuales y en los últimos años hemos creado más de un millón y medio de empleos”.

Ramírez Acuña, sin embargo, sabe que en esa ardua tarea de desarrollo en materia de infraestructuras, educativa y sanitaria, mucho han tenido que ver los errores del pasado, propios y ajenos: “Hemos aprendido de otros  a tener un ahorro importante, a ir saneando nuestra economía, a  no a gastar más allá de lo que ingresa y a tener más cotizaciones – en doce años se ha pasado de un  doce por ciento a un cincuenta-”. En este sentido, el máximo representante mejicano en nuestro país reconoce que su Estado cuenta en la actualidad con un ahorro de 153.000 millones de dólares y un crédito disponible del Fondo Monetario Internacional de cerca de 75 millones de dólares que “nos permite que con ambos recursos estamos en condiciones de pagar hasta en dos veces y medio la deuda que tenemos como país”.

¿El secreto? Fuera a parte del apoyo internacional, es, a su juicio, la solidaridad fiscal de sus treinta y dos Gobiernos regionales o Estados de la República que “permiten al Gobierno Federal captar la mayor parte de impuestos del país y hacer repartos equitativos en los que los Estados más ricos apoyan a los  los más pobres, sobre todo en Educación, Sanidad y Vivienda, permitiendo un crecimiento armónico” aclara.