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SEOPAN: "El sector no remontará hasta 2016"

-El Gobierno quiere agrupar en una sociedad pública las autopistas en riesgo de quiebra. El Ejecutivo no parece dispuessto a aceptar el plan que ustedes le presentaron y que era tomar un 49% de la sociedad resultante, un paquete que estaría tasado en 650 millones. ¿A ustedes ya les ha trasladado el Gobierno esta negativa? ¿Qué les ha dicho?

El Gobierno no nos ha comentado nada. Se está trabajando bajo el esquema que elaboramos en el mes de abril pero de momento no hay respuesta definitiva del Ejecutivo. Tampoco nos han dado ningún ultimátum, ni a nosotros ni a nadie del sector. 

-¿Les debe el Gobierno dinero en este sentido?

Las concesiones de infraestructuras públicas, como es el caso de las autopistas, se resuelven mediante equilibrios financieros. Si se hace una sociedad mixta, habría que incorporar distintos mecanismos que resuelvan las obligaciones del Estado. 

-La ministra dijo la semana pasada que no estaba poner dispuesta a poner ni un euro de dinero público para salvar a las autopistas. ¿Cómo cree que se va a solucionar el problema?

La ministra se refería a que no nos va a regalar nada pero en todas las expropiaciones pendientes, el Gobierno deberá sufragar sus obligaciones.

-¿Y cuál ha sido el problema? ¿Se han hecho más autopistas de las que necesitábamos?

Si sumamos las obras que se han denominado fallidas, como los aeropuertos o pabellones, estaríamos hablando de 2.000 millones de euros. Sin embargo, el los últimos 18 años hemos invertido 600.000 millones de euros. Es decir, estamos hablando de que estamos en un nivel de despilfarro simplemente de entre un 3 y 5 por mil. A la hora de buscar responsabilidades, habría que fijarnos en la administración, y no en las empresas constructuras, que fue quien autorizó las obras.

-Denuncian que la inversión en obra pública ha caído casi a la mitad el año pasado. ¿En qué situación ha dejado esta reducción por la inversión al sector? 

La inversión en los últimos años se ha reducido a pesar de que en los últimos tres años, el sector ha contribuído a más del 50% para conseguir cumplir el déficit público. En 2012, estábamos hablando de una inversión del 1,7%  del PIB y en 2016, hablaremos del 1,3%.

-¿Y ustedes qué le piden al Gobierno?

Es necesario fijar el nivel óptimo de inversión. Es decir, ligado al del resto de países europeos. Además, hay que luchar contra el problema del sector: la ausencia de actividad. Hay cientos de obras que están paradas y son muy relevantes.

-¿Qué errores no hay que repetir?

Es fundamental no mezclar la política con la técnica. Debemos ser inmunes a cualquier criterio político porque el responsable final es el sector.

-¿Cuánto empleo se ha perdido en el sector en los últimos años?

Estamos hablando de más de millón y medio de personas en los últimos tres años.

-En los últimos meses, el sector de la contrucción ha creado empleo. ¿Se empieza a ver mejoría en el mercado?

No podemos hablar de brotes verdes. A día de hoy, el sector sigue destruyendo empleo, aunque menos que hace años. No veremos la luz hasta 2016. 

-Las grandes constructoras están saliendo al exterior. Casi día a día vemos como firman grandes contratos en otros países. ¿Es la tabla de salvación del sector?

Para las empresas que trabajan en el exterior es una palanca que permite pasar este momento con una garantía mayor frente a aquellas compañías que no han emprendido el proceso de internacionalización. Sin embargo, la actividad doméstica debe ser una referencia. Estando fuera no reduciremos el paro en nuestro país.