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Cambios fronterizos

Un primer paso, que ahora tendrá que adquirir forma legal y pasar por la Cámara de Representantes, cuyo objetivo es regularizar a los más de 11 millones de personas que viven ilegalmente en el país. Una revolución que conllevará aparejada una vuelta de tuerca a la política de migración de Estados Unidos, cuyo mensaje es el de que no se permitirá la entrada de más inmigración de la necesaria, y todo aquel que permanezca ilegal será expulsado.

 

La regularización no se hará presentando un bonobús, si no que aquellos que deseen acogerse a ella tendrán que demostrar tiempo de estancia, ponerse al día de los impuestos impagados, pagar una multa, demostrar tener empleo, estudiar el idioma y las costumbres, pasar un examen y, por último, conseguirán el permiso. Sin duda un trabajo arduo que pretende evitar el abuso y, por supuesto, la picaresca ante la regularización, que conllevaría al mismo tiempo un efecto llamada. Con este ajuste los Estados Unidos marcan un antes y un después en un momento complicado para el país, pero en el que la regularizacón de esos 11 millones de personas puede venir francamente bien para las arcas norteamericanas en los próximos años. Más personas, sí, pero regulares, pagando impuestos y habiendo abonado aquello que debían de todo el tiempo acumulado anteriormente.

Nuevos tiempos, nuevas políticas migratorias, mayor control de las fronteras. Es lo que veremos en los próximos años en todo el mundo. La inmigración ilegal –de la que todos los Estados se han beneficiado de una manera u otra- termina siendo un problema para el país destino –y en ocasiones para el país de origen- de ahí que sea necesaria una política migratoria adaptada a las necesidades. Los países de origen controlando e impidiendo salidas indiscriminadas, los receptores aumentando la vigilancia de sus fronteras,  y controlando casi al minuto los visados y sus vencimientos.  Una tarea de titanes, pero que ayudará también a prevenir y controlar los gastos sociales de unos gobiernos que, durante años, van a ver mermadas sus cajas de gastos.