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Decididos a invertir en renta fija: ¿Pública o privada?

El entorno económico de la zona euro cada vez tiene más similitudes con una tragicomedia griega. Tenemos a nuestro héroe español, Mariano Rajoy, que busca con más pena que gloria ese ansiado trofeo que es acabar con este monstruo de seis cabezas en el que se ha convertido “la crisis”. Pero cada país tiene su “héroe” particular y el objetivo parece ser el mismo, derrocar la interminable crisis. Compartimos temerarios, pero por supuesto, compartimos decisiones ciertamente cómicas. Cada decisión adoptada parece que nos aleja más del bienestar general. Nos acercamos a unos puntos y máximos históricos que cada día son más trágicos. Bien es cierto que si seguimos las pautas de este género clásico…“si los obstáculos son negativos, y parecen que le impiden llegar a su objetivo, por lo general el final será positivo y alcanzará su objetivo”. Toquemos madera.

 

Mientras tanto, por no confiarnos en exceso, tenemos que buscar buenas lineas de inversión. Siempre con la misma premisa, las carteras deben estar equilibradas y no es aconsejable empezar a sobre ponderar de manera desmesurada sin antes haber hecho un análisis pormenorizado de los riesgos que conlleva. Ante todo, tomar decisiones claras y muy meditadas. Hay que tener en cuenta que los tipos de interés no permanecerán tan bajos eternamente, dado los posibles repuntes de la inflación cuando las economías comiencen a recuperarse, y que hay más opciones para invertir que la deuda pública.

 

Hay carteras de inversión muy interesantes, donde podemos encontrar grandes oportunidades. Por ejemplo, un fondo como el Carmignac Securité con un buen track record y que invierte no sólo en bonos del gobierno alemán, sino también en empresas privadas y cuyo objetivo es la búsqueda de una rentabilidad regular con la preservación del capital. Pero también, abrir nuestras fronteras financieras puede darnos suculentos premios. Este movimiento, para diversificar más la cartera, es entrar en deuda de países emergentes donde los tipos de interés son más altos que en Europa, teniendo en cuenta que la volatilidad en estos mercados es algo mayor.

 

Estamos viviendo momentos históricos, para bien o para mal, y si sabemos aprovechar las oportunidades que se nos presentan, podemos crear una buena cartera de largo plazo. Si nos mostramos hábiles, no limitarnos a España o Europa, los resultados serán más interesantes. Hay zonas geográficas como los Estados Unidos o países emergentes como China, India o Brasil cuyas perspectivas de crecimiento a corto-medio plazo son más halagüeñas que en los mercados locales. Todo ello, recuerden, por si nuestros “héroes” perecen en el intento.