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"El euro no puede aguantar el gasto despilfarrador de la mamandurria política"

 

LUIS BALCARCE

– Respecto al caso del Banco de Valencia y su agujero de 600 millones, lo que pasa es que el problema principal todavía no se ha resuelto: y es que el poder político sigue mandando en las cajas.

– Para que Sacyr pueda recuperar esos 5.000 millones de euros del préstamo que pidió para alcanzar un 20% en Repsol, la petrolera tendría que subir precisamente un 20%. La realidad es que en un mes y medio le vence un préstamo y tiene que cumplir.

– La televisión pública tiene un coste de 2.300 millones de euros para los ciudadanos españoles y ¿para qué nos sirve? Para engordar a las productoras privadas, que son las que más negocio han hecho con dinero de la televisión pública. Tenemos que seguir soportando una televisión pública que se adapta cada vez más a las exigencias de las televisiones privadas.

– Hay que tener mucha cara para salir a defender la sanidad pública y la educación pública, cuando los miembros de tu partido mandan a sus hijos a colegios privados y van a centros médicos privados.

– Salgado tuvo que salir a explicar en Bruselas, que eso de la moratoria hasta 2015 que pidió Rubalcaba en el debate, no era de verdad. Esto es vergonzoso.

– Estamos acostumbrados a que el euro lo aguanta todo. Pero no es así. Una moneda no puede aguantar el gasto despilfarrador de la mamandurria política.

 

MARÍA LUISA LARA

– Estamos perdiendo la sensibilidad a las cifras. Nos levantamos por las mañanas y tenemos en prensa el tema de Grecia, el tema de Sacyr, el agujero en el Banco de Valencia. Y nos indignamos, pero no va más allá la cosa. Hace unos años escuchábamos que si tal futbolista ganaba tantos millones, y nos soprendía; pero hemos llegado al punto de que, al ser cifras tan altas, nos da igual un cero más que un cero menos. Estamos ya todos en éxtasis con tanto cero.

– En casi todos los diarios vienen ya de forma explícita todas las barbaridades que están cometiendo las entidades.

– El euro es la consecuencia, no el objetivo. Y seguimos aferrados a mantenerlo, a mantener la zona euro. Pero no nos damos cuenta de que es una herramienta.

 

ALFONSO PIÑEIRO

– Las redes que tendrían que ser redes de solidaridad financiera, ya no lo son. En un determinado momento alguien mete la pata, no sabemos muy bien porqué; la red entonces tiene que acudir en rescate de ese hermano pequeño… pero estamos en un punto en el que esa red se niega, y la caja tiene que acudir al estado. Estamos llegando a un punto de indignación cada vez mayor.

– Aparte de la indignación, hay algo que cala más, y se está produciendo, sobre todo en las generaciones más jóvenes, una cierta desafección de la idea de estado, y de ciudadanos en conjunto.

– No le basta al ciudadano de los países ricos con que, por ejemplo, esté en la cárcel Madoff y se haya suicidaddo uno de sus hijos, como solución a todos los malos que ha conllevado su gestión de la entidad que dirigía. Ahora nos repercute más en nuestra opinión que un empresario "x" haya hecho un movimiento concreto en su compañía, que al final ha salido mal y ha perjudicado a esa empresa y la ha dejado con una gran deuda, cuando esa empresa era considerada estratégica para el país. Y por todas estas cosas nos vamos indignando cada vez más.

– La frustración, la decepción no es saber quien gana en determinado momento, sino los vacíos que quedaron en el debate entre Rubalcaba y Rajoy del lunes pasado.