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Huelga salvaje

Una protesta salvaje que ha provocado la cancelación de más de 1.200 vuelos entre Iberia, Iberia Express, Vueling y Air Nostrum… Y no sólo eso, todos aquellos que se puedan ver afectados por estos paros, ya que muchas compañías que operan en España, se van a quedar sin la asistencia en tierra que les proporciona Iberia en sus escalas en los aeropuertos españoles.

Comienza la cuenta atrás para una aerolínea que en los últimos años no ha hecho los deberes. Si uno echa un vistazo al sector, se da cuenta de que en Europa, más de 11 aerolíneas han llevado a cabo grandes ajustes para adecuarse a los nuevos tiempos. Sin embargo, en Iberia, la plantilla se ha ajustado en casi un 30%, pero no se ha reducido la masa salarial. Tampoco ha aumentado el ratio de productividad y, por si fuera poco, se ha visto golpeada por varios factores exógenos que le han dado la puntilla definitiva. Hablamos de la competencia del bajo coste, la subida del combustible, la caída del número de viajeros en España, el aumento de tasas y la competencia de nuevos actores como los trenes de Alta Velocidad.

Pero la huelga en Iberia no es la única turbulencia que vive el sector estos días. También se mira de reojo a lo que pueda ocurrir con Orbest, la compañía aérea del grupo Orizonia, que renegocia contra reloj sus deudas, después de que la IATA le haya retirado las licencias de venta de vuelos. En caso de no conseguirlo, mañana dejará de volar, después de que su matriz se haya visto obligada a echar el cierre. Y todo después de que Globalia, que supuestamente se va a hacer con el control de la misma, haya dicho que no pone dinero encima de la mesa hasta que Competencia le garantice que la absorción va a salir adelante.

 

Tiempos duros y difíciles para el sector del turismo. Uno de los pocos que han venido funcionando en nuestro país, pero que no es ajeno a la coyuntura económica.  La falta de elasticidad y de adaptación a los nuevos tiempos del bajo coste y la tecnología, le están jugando ahora una mala pasada. Esperemos que, su ajuste, no pase ahora factura a la imagen del país, provocando su entrada de lleno en la crisis económica.