Opinión

Lo de siempre

Las siguientes palabras no son de quien firma, sino de un medio nacional a propósito de las elecciones francesas. Discúlpenme la cita directa: “los mercados han advertido de que no solo no les gustan las propuestas de Hollande, sino tampoco las de Sarkozy. Ellos quieren menor gasto público, impuestos aún más bajos para los ricos, más recortes de derechos sociales, más privatizaciones, rebajas de salarios para los trabajadores que no sean directivos, una jubilación más tardía y una menor regulación de las actividades financieras y económicas. Lo de siempre”.

La acusación se me antoja lo suficientemente grave como para requerir al Tribunal Constitucional que identifique a los famosos mercados, les ponga voz y rostro, les pida confirmación, y cuantificación, de esa salva de intenciones atribuidas. Es decir: ¿Confirma usted que le gustaría ver disminuido el gasto público? ¿Y en cuánto, si es tan amable? ¿Confirma usted que quiere bajar el salario a los no directivos? ¿Y hasta cuánto, si puede detallarme: 900 euros, 800, 600, 250?

A este Arquero Público, que vive en los bosques asaltando los carruajes de la prepotencia y repartiendo dividendos entre quienes menos tienen, estas cuitas de los famosos mercados le traen sin cuidado. Pero si es cierto que eso es lo que pretenden, sus planteamientos no tienen ni siquiera encaje legal, salvo migración a una dictadura. Y si no lo son, que hagan el favor de explicarse bien.