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Luces y sombras del rescate a Chipre

Por fin tenemos un acuerdo sobre el rescate de Chipre. Como es habitual, la UE esperó hasta la madrugada para comunicar al mundo entero, expectantes todos, la solución a un problema que la propia actuación de la UE complicó hasta extremos inauditos.

Empecemos vieno un poco cuáles son lo términos del acuerdo, cuáles son los aspectos positivos y las sombras que se ciernen sobre Chipre.

Los términos del acuerdo

1. Los depósitos garantizados serán respetados. Esto creo que nunca estuvo en la mente de la gente e la UE pero, visto a posteriori, ya no se puede uno fiar: alguien vino a decir que pagar el 6.75% de tus depósitos era equivalente a un co-seguro con efectos retroactivos. Puede que sea un resultado teórico curioso, pero en la práctica ha supuesto un golpe en la reputación de la UE.

2. Los depósitos no garantizados del Banco Popular de Chipre (CPB o Laiki) estarán sujetos a quita. No está claro por la terminología que emplea, pero ésta puede ser del 100%, es decir, la incautación total (vía islandesa de rescate) y se transferirán a un "banco malo".

3. Los depósitos no garantizados del Bank of Cyprus (BoC)  estarán sujetos a quita (no está clara la cuantía, pues se mencionan desde el 35% al 50%) y se convertirán en acciones. En la práctica esto significa que los fondos estarán congelados durante un tiempo y que no se sabe qué ocurrirá con el valor de dichas acciones. BoC seguirá recibiendo fondos del BCE a través de ELA.

4. La gestión del rescate se confiere al Banco Central de Chipre.

5. Se han modificado los términos del acuerdo, de manera que ya no es necesario la aprobación por parte del Parlamento de Chipre.

Aspectos positivos del acuerdo

1. Se respetan los depósitos garantizados.

2. Se reduce el riesgo moral: ahora los bancos tendrán más cuidado en su gestión, pues el Banco Central europeo no va a acudir al rescate de forma automática, sino que se va a producir una quita de los acreedores, bonistas y, posiblemente, de los depósitos no garantizados.

3. Al producirse una quita también entre los poseedores de los bonos y acciones de los bancos implicados, la carga sobre las cuentas públicas de Chipre es menor.

4. Un aspecto importante es que ya no se menciona en absoluto a otros bancos que no sean BoC y Laiki. Es decir, el resto de las entidades bancarias quedan exentas (sucursales de bancos extranjeros, subsidiarias, etc.).

Sombras sobre el proceso

Se me ocurren bastantes razones para no estar muy satisfecho con el resultado provisional del rescate:

Los impositores con depósitos no garantizados y sujetos a quita pueden presentar demandas en diferentes tribunales internacionales. El proceso puede ser largo, complicado y costoso. No está clara cuál va a ser la factura final del rescate.

Si algo está claro es que la UE no ha sabido responder adecuadamente al problema que se le planteó en Chipre: lo hizo demasiado tarde, de forma precipitada y agravando el problema. Su credibilidad ha quedado francamente cuestionada. No se sabe qué ocurrirá cuando se tenga que rescatar un país que sí presente riesgos sistémicos. ¿Tiene el BCE recursos para estabilizar los mercados en caso de que se produzca un contagio serio? ¿Aguantaría los sistemas financieros nacionales una situación semejante? Esas dudas no hubieran debido plantearse jamás; desgraciadamente están en las portadas de los diarios internacionales. Lo peor de todo es que los representantes de la UE no reconocen que se haya cometido error alguno. Yo tengo muy claro que si los ejecutivos de una empresa privada llevan a cabo una acción cuyas consecuencias incluyen un encarecimiento de la operación en más de un 25% la junta directiva no pasa de la siguiente junta general de accionistas.

Además, ha quedado en evidencia la existencia de unos estándares comunes de la Banca europea. Es obvio que ha fallado todo lo que podía fallar en la supervisión de los bancos chipriotas. El probelma es que esta frase ya la hemos repetido en demasiadas ocasiones con respecto a la labor de supervisión de los bancos europeos por parte de los Bancos Centrales nacionales.

Estamos ante una situación que requiere el establecimiento de controles de capitales para evitar la fuga de depósitos. Los controles no han servido para evitar la fuga de capitales durante la semana pasada (cerca de 4 billones de Euros). Nadie ha asegurado que los controles no vayan a imponerse realmente. Pese a las dudas sobre su legalidad (las leyes permiten ciertas excepciones y hay recovecos) o su pertinencia (supondría el fin de la Unión Monetaria por definición al tener una moneda que en la práctica no tiene el mismo valor en todo el territorio de la Unión).  Y recordemos que un control de capitales tiene efectos contractivos en la economía, agravando la recesión.

Independientemente de que haya controles o no, la confianza de los chipriotas en el sistema financiero tardará más de una generación en recuperarse. Además, las empresas chipriotas van a tener dificultades para realizar operaciones en el exterior (a no ser que su dinero lo tuvieran bancos en el extranjero, práctica muy habitual).

Sin embargo, esta situación no puede entenderse sin la abierta incompetencia por parte de las autoridades chipriotas: tanto el Estado como el Banco Central de Chipre (y podemos incluir las entidades auditoras de los bancos chipriotas) han tenido un comportamiento que raya en lo delictivo por su permisividad hacia las actividades de los bancos comerciales en Chipre (concentración de riesgos, apalancamiento brutal, blanqueo de dinero), actividades que de por sí constituyen un fraude bancario, así como por una política económica suicida. El primer plan dejaba en manos de las autoridades locales el control del proceso y no veo que se hayan producido modificaciones en el nuevo acuerdo. Es decir: nos van a prometer que no lo volverán a hacer, y nosotros nos dedicamos a otras cosas.

¿De verdad hemos rescatado a Chipre? Recordemos que Chipre ya se encontraba en una recesión profunda. Ahora se van a juntar 4 shocks de forma simultánea: el shock de las medidas de austeridad que ya llevaban a cabo, la implantación de restricciones de retirada de depósitos y controles de capitales, la desaparición de riqueza, y el shock estructural de la desaparición casi total del sistema financiero.  Pero parece que estas medidas pueden hacer que se PIB descienda un 10% este año y un 8% el próximo. La caída acumulada puede ser del 20% a finales de 2017. Esto quiere decir que el desempleo aumentará en 11.5%, llegando al 26% (Ley de Okun, para los estudiantes de Economía), y la depresión que les espera va a ser importante. Hay que tener en cuenta que la pérdida de los depósitos afectará en buena medida a los negocios locales (no todos son oligarcas rusos) y que muchos de ellos tendrán que cerrar. Esto no ha acabado: se puede provocar un estallido social que derive en una salida de Chipre de la zona Euro e incluso de la UE.

Por otra parte, sigo sin ver claro un plan para reducir su deuda. El ojetivo es reducir el ratio deuda/PIB al 100% en 2020. Con el plan inicial su ratio se situaría entre 90% y 120%, pero insisto en que no se conocen los costes del rascate, así que puede que el ratio se dispare más. dado que Chipre hace tiempo que no tiene acceso a los mercados internacionales de deuda, al probabliidad de que cualquier nivel de deuda sea sostenible es muy baja. Es decir, al final vamos a tener que realizar otro rescate para reducir su deuda: al tiempo. Más aún, es posible que empecemos con Chipre otra estructura piramidal como la que se ha montado en Grecia (préstamos de la UE para pagar los intereses y la deuda que tiene … con la propia UE).

La legitimación democrática de la UE se ve cuestionada una vez más. Ya se ha comentado muchas veces que la Unión Monetaria ya la democracia como la entend
emos hoy día son incompatibles. Este plan hubiese debido ser analizado en el Parlamento chipriota la semana pasada: ya no hay tiempo de más. Se ha creado una percepción de injusticia con respecto a los países periféricos que no va a facilitar los rescates futuros.

En fin, que se prepare Eslovenia. Y preparémonos todos, que esto no ha hecho más que empezar: cada vez que alto representante de la UE se pone delante de un micrófono puede pasar cualquier cosa. Lo que está claro es que hemos dejado nuestro futuro en manos de gente que no es my fiable.