Opinión

Rajoy, a la gallega

 

Lo que sí dejó claro el Presidente del Gobierno fueron cuáles van a ser sus pasos de cara a los próximos meses en cuanto a reformas. Por un lado quiere avanzar en la unidad del mercado interior, algo esencial para ganar competitividad. Por el otro quiere eliminar duplicidades, el exceso normativo y como mantra esencial acabar con el déficit de las Administraciones Públicas. Objetivo, por cierto, loable, pero que para este 2012 se antoja harto complicado.

Ahora bien, hay dos cosas de las que dijo el Presidente del Gobierno, que a mi me dejaron preocupado. La primera fue la insinuación de que no pedirá el rescate hasta que pasen las elecciones de Galicia y el País Vasco. Pero la segunda, y realmente preocupante, es que dejara entrever que el simple anuncio del BCE para actuar fuera suficiente para bajar los tipos de interés, por lo que ahora nos financiamos más barato. Y por lo tanto, habría que estudiar acudir al rescate.

 

Quiero creer que eso forma parte de lo que nuestro Arquero Público llama la Neolengua, porque si no, no me lo explico. En especial teniendo en cuenta que España (Administraciones y Empresas) tienen unos vencimientos de deuda en este 2012 de 400.000 millones de euros. Y teniendo en cuenta que nadie tiene dudas de que no vamos a cumplir con el déficit, pensar que sin pedir ayuda vamos a ser capaces de colocar todo lo que resta de aquí a final de año, es ser simplemente un iluso.