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El rescate de Chipre (¿valió la pena negociar ésto?)

EL PRINCIPIO DEL CUENTO

La situación de Chipre nos recuerda a la Irlanda de 2010, en la que un sector financiero sobredimensionado se encuentra con problemas de liquidez y solvencia que hace que las cuentas públicas caigan en tremendos desequilibrios que provocan la necesidad de un rescate nacional. Las peculiaridades del sistema financiero chipriota hicieron que el dinero de los ahorradores de buena parte del mundo fluyeran hacia sus bancos, de tal forma que los depósitos eran aproximadamente 7 veces el volumen del PIB nacional, que es de unos 17 billones de €, una locura.

La composición de dichos fondos por nacionalidades no ha sido constante: los fondos procedentes de países de la zona euro se han ido reduciendo paulatinamente al tiempo que se ha producido una entrada espectacular de fondos procedentes de Rusia, Oriente Medio y Asia en los últimos 2 años. La entrada de los fondos rusos tiene sentido si tenemos en cuenta que las relaciones siempre han sido muy fluidas entre ambos países por razones geoestratégicas y culturales, lo que llevó a los bancos chipriotas a pedir préstamos importantes a bancos rusos cuando aparecieron los primeros problemas.

El origen de los problemas se debe a la peculiar gestión de cartera por parte de los bancos chipriotas: altos niveles de apalancamiento (operaciones con dinero prestado) y compra masiva de deuda soberana griega (de nuevo el factor cultural), que proporcionaba una elevada rentabilidad acorde con su nivel de riesgo. Todo tiene su final, y el de este cuento llega con la decisión de la Unión Europea de realizar una quita en la deuda soberana griega, de forma que los poseedores de la misma ven cómo se merma el valor de sus inversiones. Los bancos chipriotas se encuentran con la situación de que los bonos que compraron apenas tienen valor alguno y que su rentabilidad es cero (como papel quizá fuera muy decorativos, pero no sirve para pagar a sus impositores las rentabilidades pactadas). Esta decisión por parte de la Unión Europea es a la que el  antiguo Gobernador del Banco Central de Chipre achaca todos los males de la situación actual (sarcasmo, cinismo, …, como quieran). Esto da también lugar a que el Estado se endeude pasando del 70% de deuda sobre el PIB al 90% en apenas 2 años. Hay que tener en cuenta que el sector no-financiero de la economía se paralizó abruptamente y que la crisis golpeó de forma muy dura a una economía que estaba creciendo con tasas superiores al 3% anual. En el último año el PIB ha descendido un 4.2% tras aplicar las típicas medidas de austeridad.

Ante esta situación, y dado que el Estado ya no puede prestar ayuda a los Bancos se procede a acudir al Banco Central Europeo, que va proporcionando financiación a través de los ELA (Emergency Liquidity Assistance). El problema que para recibir los ELA los bancos necesitan cumplir unos requisitos de solvencia, y el BCE sospecha que no los cumplen, por lo que empieza la labor de investigación de la situación financiera real de los bancos chipriotas (sólo son 2 bancos nacionales, aparte hay una serie de sucursales y subsidiarias de bancos no chipriotas que no tienen problemas).

EMPIEZAN LAS NEGOCIACIONES

Los resultados que se obtienen son preocupantes: prácticamente los dos bancos están al borde del abismo y el BCE no puede legalmente ofrecer más ELA. Se acuerda ofrecer un ELA final de 9bn de € a principios de 2013, pero, dado que además el Gobierno asegura que las arcas públicas están vacías, se impone realizar un rescate. Las negociaciones terminan con la presentación del Memorándum de entendimiento (MoU) a finales del año pasado y tal como se acordó, se da el ELA en Enero. El convenio indica que Chipre recibiría 17 billones de € como rescate.

Surge entonces el problema del famoso informe de los Servicios secretos alemanes que señalan que la mayoría de los fondos depositados en los bancos chipriotas por no residentes son propiedad de oligarcas rusos y otros individuos que están blanqueando dinero procedente de operaciones ilícitas. A pesar de que los informes de la OCDE señalaran que  los bancos chipriotas utilizan las medidas estandarizadas contra el blanqueo de dinero, las autoridades alemanas están decididas a que los oligarcas rusos paguen con sus depósitos una parte de la factura que supone el rescate chipriota.

Sólo hay un problema: tras el rescate a Islandia, hay una sentencia que prohíbe que se discrimine a los impositores por su nacionalidad. Esto hace que tengan que verse afectados impositores de todas las nacionalidades: rusos, chipriotas, ingleses, …, todos.  La propuesta tiene sentido, puesto que uno de los objetivos es reducir el tamaño de los bancos. Además, eso señalará a todos que la mala gestión de los bancos no sale gratis, que los rescates no son automáticos, sino que tienen un precio. Ahora sólo falta plantear la quita que se va a realizar a los poseedores de los bonos emitidos por los bancos.

Se espera a finales de marzo para negociar con el nuevo Gobierno de Chipre. Pero a los bonistas se les tiene que pagar el cupón en Junio, por lo que es demasiado tarde para realizar una quita a los poseedores de bonos. Eso quiere decir que se tiene que hacer recaer el peso únicamente sobre los impositores: a todas luces injusto, pero es lo que tiene dejar las cosas para el último momento. No creo que influyera el hecho de que los bonistas eran fundamentalmente hedge-funds internacionales con buenos abogados y dinero para pleitear durante mucho tiempo.

Los analistas llevaban desde Febrero señalando la posibilidad de que hubiera una quita en los depósitos y que también los bonistas seguro sufrirían los recortes. Lógicamente, como era de esperar, hay movimiento de capitales (en sentido salida) en Chipre. También es de esperar que se exija modificar las leyes bancarias chipriotas, reducir el tamaño y apalancamiento del sistema financiero, que el FMI colabore en la financiación para que no corra con los gastos la UE.

SE FRAGUA LA TRAGEDIA

Cuando se reúne la troika (UE, BCE e IMF) con Chipre, ya se sabe que no puede haber quita a los bonistas, por lo que la factura que está dispuesta a pagar la UE es de 10 billones de € (con quita a los bonistas hubiera sido menor). Se le comunica a Chipre que tiene poner 5.8 billones de € a partir de sus recursos propios. Dado que carece de recursos propios, se entiende que van a ser los impositores los que paguen dicha parte. Las razones para ello son básicamente 2:

1. El sector financiero está sobredimensionado  y conviene reducir su tamaño; podemos empezar eliminando una parte de sus depósitos.

2. No conviene dar la totalidad del dinero del rescate pues los índices de endeudamiento de Chipre indican que la deuda se volvería (un poco más) insostenible.

No se considera prudente inicialmente realizar una reestructuración de la deuda pública debido a que sus emisiones no se realizaron según las leyes chipriotas, sino que hay protección de leyes internacionales que hacen complicada cualquier solución de momento. Las pérdidas hubieran sido totalmente absorbidas por los inversores locales, lo que hubiera sido injusto. Tampoco se puede puede hacer una quita sobre los tenedores de los bonos emitidos por la banca chipriota. El BCE confirma que no va a seguir aportando liquidez a los bancos chipriotas, y que el paquete es un todo o nada. El paquete del rescate propuesto es el siguiente:

1. Chipre recibe 10 billones de €.

2. Chipre tiene que recaudar un mínimo de  5.8 billones de € de los impositores. La propuesta es que se recaude de los depósitos superiores a 100000€, que es el límite de depósitos garantizados.

3. Posiblemente h
aya impuestos más adelantes sobre los intereses de los depósitos
(ganancias de capital), que hasta ahora no tributaban.

4. El Impuesto de Sociedades de Chipre pasará de tener un tipo del 2.5% al 12.5%.

5. Chipre se compromete a reducir el tamaño de sus sector bancario a niveles acordes a los de la zona euro en 2018.

6. Esto implica reducir los niveles de apalancamiento bancario a la mitad (de 700% del PIB al 350%).

7. Rusia se compromete a aumentar el plazo de los préstamos concedidos en 2011 en 5 años (hasta 2021), y reduce el tipo de interés de los mismos.

8. El FMI se compromete a financiar parte del rescate: lo habitual es que cubra un tercio de los gastos, es decir 3.33 billones de €.

Esto supone que:

El BCE se independiza realmente de los Gobiernos periféricos, que han usado discrecionalmente los fondos procedentes del ELA y, según desde su punto de vista, abusado de su anunciada predisposición a utilizar todos sus instrumentos para estabilizar sus economías.

1. El FMI se implica totalmente en la planificación y financiación de la propuesta.

2. Insistió en que los niveles de deuda no fueran excesivos para no tener que realizar otro rescate posterior.

3. La UE ha sido bastante pragmática en su propuesta al proponer que se graven los depósitos de mayor cuantía: no se pueden nacionalizar las pensiones como en Irlanda (no hay sistema nacional de pensiones en Chipre), y tampoco tiene sentido penalizar a los bonistas, pues sólo soportarían las pérdidas los bonistas junior, al estar los senior amparados por las leyes internacionales, no las chipriotas.

Me gusta la filosofía del plan propuesto, pues supone una buena combinación de eficiencia y pragmatismo. No va a solucionar todos los problemas, pero tiene en cuenta prácticamente todos los factores y se integran bien todos los aspectos técnicos: el reparto de la carga de la deuda entre los depositantes, la acumulación de deuda por parte del Estado, la implicación del Estado en los costes del rescate, el coste otras alternativas, el objetivo de mantener la estabilidad financiera en el Estado y en la eurozona … El mensaje que se da para futuros rescates creo que es de coherencia: se va a analizar la situación de cada país con detenimiento y se elaborará un plan adecuado a cada situación de forma individual, olvidándonos de las típicas recetas aplicadas con rigidez absoluta en todos los países sin distinción como se acusaba a los organismos internacionales de imponer en sus rescates en el pasado. repito que el plan no es perfecto, pues no se pueden cubrir todos los objetivos simultáneamente y está claro que si primas la reducción de la deuda y el sistema bancario no estás incentivando el crecimiento a corto plazo.

Sólo hay un aspecto realmente preocupante en el plan: se deja el desarrollo del mismo al Estado. Eso quiere decir que el Gobierno de chipre y el Banco Central de Chipre se harán cargo de la gestión. Eso evita el coste político al BCE y a la UE, pero teniendo en cuenta el comportamiento del Gobierno de Chipre en la política económica del país, así como de su Banco Central, sin cuya dejación de funciones o directamente su complicidad no se hubiera podido llegar a la situación de quiebra del sistema financiero, se corre el riesgo de que un buen plan se quede directamente en papel mojado y que nunca se lleve a cabo.

Hasta ahora los Estados no habían tenido que utilizar el dinero de los impositores para financiar un rescate bancario como en Chipre y eso es una novedad. El BCE ha hecho sus cálculos y con un impuesto inferior al 15.5% sobre los depósitos no garantizados, exonerando por tanto a los garantizados, se puede recaudar por parte del Estado chipriota la parte que le toca pagar de la factura. El BCE está confiado, porque cree que la estabilidad del sistema financiero en la zona Euro no peligra. El FMI está confiado porque ha conseguido coordinarse con el resto de la troika. La UE está confiada porque va a pegar un puñetazo sobre la mesa que va a servir de aviso a todos los países que va a solicitar un rescate en el futuro. Y Chipre está confiada porque ya tiene firmado un MoU y piensa que ya está todo acordado: los flecos no son importantes.

SE CONSUMA LA TRAGEDIA

Las cosas no salen como estaba previsto. Chipre no entiende que tenga recibir menos dinero que el que aparece en el MoU, y mucho menos que tenga que imponer una tasa a los depósitos del 15%. “¿Para ésto habéis hecho campaña a mi favor durante estos meses?” pensaría el flamante primer ministro chipriota, recién estrenado el cargo, “¿cómo voy a vender a los rusos que les tengo que imponer una tasa del 15% sobre sus depósitos? ¿Por qué voy a tener que cerrar el chiringuito financiero que nos ha costado años montar? ¿En Londres, Paris, o Francfort no se blanquea dinero o qué? ¿Y ésto como se lo vendo yo a la gente en Chipre?”.

Comienza así un tira y afloja en la mesa de negociaciones. Los chipriotas usan la táctica habitual de amenazar con quebrar sus bancos y así provocar un efecto dominó en toda la UME. Eso en el pasado funcionó, pero ya no: si no ha habido problemas en los últimos meses, ya no va a haberlos, lo tenemos controlado: ese conjuro ya no funciona. Además, tenemos la capa de invisibilidad (digo, elecciones en Alemania) así que no nos vamos a mover de nuestra posición. Faltó decir “aparta de ahí que me quitas el sol”, pero era ya medianoche.

Y en esto que aparece una proposición que es como la manzana de la malvada madrastra de Blancanieves: “¿y si nos dejáis a nosotros que repartamos el impuesto?”. Imagino que en ese momento ya no estaban los representante del BCE ni la gente del FMI, porque la negativa hubiera sido rotunda a la propuesta de gravar los depósitos asegurados: cualquier estudiante de posgrado (y muchos de grado) saben que esa es una solución que para un Banco Central no tiene consistencia temporal, porque estaría dañando gravemente los derechos de propiedad, dañando gravemente la economía, sentando las bases para la eliminación de la confianza en el sistema financiero, y además, incumpliendo el mandato que tiene de proteger esos depósitos como garante del sistema financiero. Esto lo tiene un banquero central en el ADN, y a ningún Banco Cenral se le ha ocurrido hasta le fecha proponer una barbaridad semejante. Alguien se lo sugirió a la FED en 1941 y la publicación de la respuesta a la carta hubiese sido de obligada lectura para los presentes en la reunión (también nuestro actual ministro de Hacienda debiera leerla, ahora que tiene la perversa idea de crear un impuesto sobre los depósitos bancarios, así como cualquier experto en Leyes Tributarias que quiera plantear un recurso de inconstitucionalidad referido a dicho impuesto).

Las razones para presentar dicha propuesta son evidentes: conseguir mejores condiciones. A Chipre no se le ocurrió pensar que los ministros de la UE fueran a recogerla, pues eso dañaría irreversiblemente la reputación de la UME, y el BCE. En términos de ajedrez, es una típica celada, pero ya se sabe, “si cuela, cuela”.
 
Las razones para aceptarla sólo se me ocurren dos probables (pensando bien de todo el mundo), que para eso debían ser ya cerca de las 3 de la madrugada y 8 horas sin levantarse de la mesa (a quién se le ocurre negociar nada en esas condiciones y a esas edades): o bien los ministros tenían ya ganas de dormir y dijeron sí sin saber a qué se referían o bien malinterpretaron la frase del BCE “lo tenemos todo controlado”. Sean estas u otras las razones, el resultado es el mismo: una combinación convexa de incompetencia y arrogancia en do
sis letales para cualquier ministro de economía y finanzas de la zona euro.

El resultado es el previsible:

1. Todos los comentarios se ceban durante 24 horas sobre la decisión de gravar los depósitos garantizados, olvidándose del resto del paquete.

2. Se inflaman los servidores de Twitter y las baterías de los móviles casi se funden. #cyprus se convierte en trending topic y por un día en Internet hay un tema con más tweets que los comentarios referidos a Justin Bieber.

Y ya hablando en serio:

Se produce una inmediata pérdida de confianza en la Unión Monetaria Europea por parte de los inversores del resto de Europa y del universo conocido, que ven cómo se rompe uno de los pilares básicos: la seguridad de los depósitos garantizados. Se piensa que la UE está reescribiendo las reglas sobre la marcha y que los principios de la Unión se los puede saltar siempre que convenga. Desafortunadamente, no es la primera vez que la UE se ha saltado las reglas, pero nunca de manera tan flagrante.

En el ciudadano medio surge el temor a que la UE aplique la misma medida irracional en su país. La lógica es aplastante: aunque sepan que es como disparar a su propio pie, si lo han hecho una vez, lo pueden hacer otra.
En Chipre se forman largas colas ante los cajeros automáticos para retirar el máximo de fondos antes de que entre en vigor la tasa. A pesar de que hasta que el Parlamento no aprobase la medida no se aplicase la tasa, lo cierto es que podría haber entrado en vigor antes de que abriesen las oficinas.

Hay que evitar que salgan más capitales de Chipre (en la semana anterior al anuncio ya se habían detectado salidas notables de capital), por lo que se elimina la posibilidad de realizar transacciones electrónicas via Internet. Ya tenemos un corralito bien montado.

Se retrasa la apertura de los bancos en Chipre. Pero algún día tendrán que abrir, así que hay que evitar que se produzca una corrida bancaria que produzca una estampida en Chipre y no deje piedra sobre piedra de los bancos (y mira que hay ruinas en Chipre, otra atracción turística, aquí las ruinas del Banco de Chipre). Eso quiere decir que hay que pensar en imponer controles de capitales.

Yo soy de la opinión de que todo fue un farol y que nunca se pensó aplicar la tasa sobre los fondos garantizados. Pero lo realmente estúpido fue no darse cuenta de que aún así cambiaría la percepción que tiene la gente y los mercados de la Unión Monetaria y de los rescates. Y esa percepción, la confianza, es muy difícil reconstruirla. Es una herida que va a tardar en curar y aún así va a dejar unas cicatrices que no van a desaparecer.

Y empieza el enredo, que entren los bufones.

Cuando vuelve el Primer Ministro chipriota a Nicosia no tiene una buena acogida, a pesar de que echa la culpa de todo a la UE y a la madrastra del cuento. Está rápido de reflejos y cambia los términos de lo acordado, suavizando la tasa de los depósitos garantizados y gravando un poco más los no garantizados.

Los ministros de economía de la UE despiertan de su sopor y se dan cuenta de lo que han firmado la noche anterior (hay una comedia con Rock Hudson y Doris Day en la que descubren que la noche anterior se han casado tras una borrachera fenomenal y un anuncio de George Clooney de un banco noruego en el que a una chica local le ocurre lo mismo: en ambos casos tiene mucha más gracia que lo ha ocurrido aquí). Así que deciden realizar una vez más su actividad favorita: por Whatsupp, Twitter, Facebook, Messenger, Skype, Google+, videoconferencia segura, como sea, pero hay que celebrar una quedada, digo, reunión de urgencia de última hora. En la misma deciden que, tras haber descartado muchos guiones, múltiples borradores y demás, resulta que el primer plan que tenían era realmente perfecto (esta película también me suena), y que es el que tenía que presentarse en el Parlamento chipriota.

Desgraciadamente en Chipre los ánimos ya están muy caldeados: están decididos a decir no a cualquiera que sea la primera oferta (Curso de Regateo Básico I), y el Parlamento dice NO.

¿Y AHORA QUÉ?

Tienen que darse un tiempo, ver a otras personas, ya se sabe. Pero tienen muy pocas opciones en Chipre:

Intentar buscar financiación en los mercados de deuda. Pero con esa prima de riesgo no quiero pensar en el tipo de interés que van a tener que pagar.

Buscar un caballero blanco que les rescate. Desgraciadamente ya no hay príncipes casaderos y puedo aceptar pulpo como animal de compañía, pero lo de Rusia como socio fiable en un rescate ya me parece demasiado.
Pueden no hacer nada durante un tiempo y entonces amenazar con una quiebra de sus bancos y salida del euro. Eso sería costoso para la UE y extremadamente costoso para Chipre. En Teoría de Juegos eso es una amenaza no creíble.

La UE puede hacer algún gesto, pero ya no tiene mucho margen: parece que el BCE, en una demostración de lo maleables que pueden ser la normas, va a volver a conceder préstamos de tipo ELA a los bancos chipriotas. No creo que vaya a hacer más concesiones.

En resumen, que o se aprueba el original en menos de 2 meses, o el rescate será más costoso que el originalmente previsto porque, a pesar de que se impongan controles de capitales, la situación actual de la economía chipriota no es sostenible.