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Resultados esperados

Sin embargo, hay varios datos sobre los que reflexionar… Y el primero de ellos es la extraña situación ocurrida en Galicia… Allí el PP se deja 135.000 votos por el camino, pero es que los socialistas pierden 270.000, de los que algo menos de la mitad se reparten entre los grupos nacionalistas… Si a eso le sumamos en que la abstención se sitúa en el 36.2% y que tenemos más de 75.000 votos nulos, estamos hablando de que la abstención ronda el 40%… Sin duda, un dato que debería hacer reflexionar a los grandes partidos sobre el mensaje que –elección tras elección- están enviando los ciudadanos: el distanciamiento con la clase política va en aumento.

 

En el País Vasco los datos son un poquito mejores, pero vienen a enviar el mismo mensaje… Pero hay que mirar otra realidad: dos tercios de la cámara estarán ocupados por el PNV y Bildu… Es decir, serán escaños nacionalistas que reclaman la independencia de Euskadi… Y aquí sí que no hay excusas que valgan. Parece que es una realidad ese sentimiento de Nación que ahora tendrá que gestionar Iñigo Urkullu… Veremos si con los abertzales de socios, o con los socialistas… Pero también el Gobierno de Mariano Rajoy, que tendrá que hacer frente más pronto que tarde a las reclamaciones nacionalistas vascas, y también a las de Artur Mas desde Cataluña si, finalmente, se impone con mayoría en las elecciones del 25 de Noviembre. 

Y un último apunte en clave político-nacional… La victoria de Núñez Feijoo viene a rescatar a un Mariano Rajoy que, gracias al planteamiento del Partido Socialista, miraba estas elecciones en clave nacional… Sin embargo, con los datos antes mencionados, no quiere decirse que se apruebe su gestión, ya que la campaña del líder gallego se ha desarrollado en clave estrictamente regional… Por el otro lado, Rubalcaba tiene un problema: con la derrota de Patxi López en Euskadi, el Partido Socialista sólo gobierna en Asturias y Andalucía… Y en ambas gracias al apoyo de otras formaciones… Es cierto que el votante todavía castiga la política de Zapatero, pero también que el actual líder socialista no ha sabido presentar a la sociedad una alternativa creíble que permita al partido conectar con el electorado. De hecho, ya se han abierto voces reclamando su dimisión y es más que probable que desde los ámbitos de Chacón y desde el propio López empiecen ahora a presionar para que diga adiós.