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¿Y si nos quitamos la careta?

Los mercados van a dar hoy el veredicto a la operación de estética a la que se ha sometido Bankia este fin de semana. Un saneamiento de más de 23.000 millones de euros, que tienen que servir para calmar los ánimos de unos inversores ávidos de conocer la realidad de la entidad. El Estado va a poner encima de la mesa el dinero necesario para mantener a flor Bankia, y lo va a hacer colocando papelitos. Es decir, entregando a Bankia deuda pública que la entidad podrá emplear como garantía para operar.

Una fórmula excelente para evitar que las ayudas computen como déficit. Sin embargo, habrá que ver cómo sienta a los inversores esa relación tan frágil hasta ahora como es la de riesgo país y sistema financiero. Lo que sí está claro es que el lifting al que “Goiri” ha sometido a Bankia ha puesto los pelos como escarpias al resto del sector. ¿Se imaginan a alguno de los grandes diciendo que en lugar de beneficios tienen pérdidas? Pues quizá eso es lo que se necesita. Quitarse de una vez la careta para mostrar lo que hay realmente debajo.

La cifra supone la mayor ayuda de la historia española al sector financiero. Más de 23 mil millones de euros, que debe obligar también a depurar responsabilidades por lo ocurrido. Empezando por los antiguos gestores de Bankia, siguiendo por el actual equipo económico del Gobierno, continuando por el Banco de España, el anterior Ejecutivo, y los distintos gobiernos económicos involucrados en la creación del grupo Banco Financiero y de Ahorro.

No sólo de Bankia se tienen que ocupar los inversores. Hay nerviosismo también en torno a la deuda de las Autonomías tras las palabras de Artur Mas el pasado viernes. Vino a decir, les recuerdo, que no hay dinero para pagar a fin de mes, y que el Estado debe garantizar a las Comunidades el acceso a la financiación. Así que la cosa empieza a ponerse complicada: por un lado Rajoy no quiere mutualizar el esfuerzo autonómico y, sin embargo, reclama a Bruselas que haga lo propio con España y el resto de Europa. ¿Qué postura es la que vale, Presidente?

Será necesario encontrar una solución rápida ya que todo lo que suponga alimentar dudas sobre las Comunidades, irá en contra del riesgo de país. Y como la cosa empieza a ponerse fea, ya se busca la manera de recaudar dinero fácil y rápido. ¿Cómo? Desempolvando del cajón el plan de privatizaciones con el que se espera recaudar hasta 30.000 millones de Euros. Ya saben: Renfe, Adif, Loterías, Aena, Puertos del Estado, entre otras, pueden ver puesto el cartel de “se vende” en sus puertas más pronto que tarde.