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Too Big To Fail

La crisis financiera abierta en España con el rescate de Bankia está provocando un verdadero tsunami internacional. Hay preocupación a un contagio  más allá de la zona del Euro, lo que ha llevado a los líderes del G7 a convocar para esta tarde una teleconferencia de Gobernadores de Bancos Centrales para analizar la situación. Pero no sólo eso. Es que la reunión del G-20 que se celebrará los próximos 18 y 19 de junio, tras los comicios griegos, van a reclamar a Europa que actúe con mayor contundencia para frenar de una vez por todas la crítica situación en la que se encuentra la moneda única.

Movimientos a escala internacional que nos dan una muestra de la importancia que puede tener para la Eurozona el obligar a España a pedir el rescate, tal y como parece desear Alemania. Pero ya saben eso del “Too Big To Fail”, demasiado grande para caer, y por eso Bruselas se ha apresurado a abrir la puerta al rescate a la carta para España. Es decir, que se busca la fórmula para que los Fondos de Rescate Europeos puedan recapitalizar los bancos (40.000 millones decía ayer Botín) sin que ello conlleve hipotecar la economía española de por vida. Es la tan nombrada, estos días, unidad bancaria.

Una fórmula defendida por el Gobierno de Rajoy, que ayer recibía el apoyo de Bruselas y Francia y que Italia no ve con malos ojos, ya que puede ser la próxima en necesitar ayuda. ¿Y qué dice la paganini Europea? Pues Merkel empieza a hablar de unidad bancaria a medio plazo, pero poco a poco da su brazo a torcer. Y no le va a quedar más remedio, ya que la reunión de Roma preparatoria del Consejo de Junio organizada por Monti junto a Francia y España, donde también estará la canciller, servirá para mostrarle a Merkel que está quedándose sola en Europa en su cerrazón de doblegar países como ya hiciera en Portugal, Irlanda y Grecia. Sobre todo porque la fórmula ha fracasado.