Noticias

El reto del crecimiento sostenible

Queda mucho por hacer para conseguir un desarrollo y un crecimiento sostenible y Jaime Briales, director de la Agencia Municipal de la Energía del Ayuntamiento de Málaga, cree que la Smart City no es una realidad y que ni siquiera está totalmente decidida, lo que sí existe, advierte, son tendencias. Desde Málaga, líder en Smart City, cree que la estrategia fundamental es tratar de prestar los mejores servicios al ciudadano ajustando los costes y con la mayor eficiencia posible.

Ante este escenario Antonio Burgueño, director de Calidad y RC de FCC Construcción, advierte de la necesidad de equilibrar “Economía, Sociedad y Medioambiente”, una premisa sobre la que también se asienta Valenti Pich, presidente del Consejo General de Colegios de Economistas. Defiende un modelo económico sostenible en el tiempo, teniendo a la industria como eje principal.

Son muchos los actores que trabajan en torno a la ya conocida Smart City, de hecho se podría hablar ya de la creación de una industria basada en la tecnología y el I+D+I para conseguir este objetivo. Aunque los expertos aseguran que queda mucho por hacer, la realidad del cambio es evidente y Pich cree que todos los sectores deben ser protagonistas, los nuevos basados en la tecnología y los más antiguos también. "Hay que hacer más con menos", resume.

Un ejemplo de esfuerzo por parte del Administración hacia un desarrollo sostenible, es el Ayuntamiento de Palma de Mallorca. Embarcada en el proyecto Cívitas se plantea un plan de movilidad sostenible. Gabriel Vallejo,concejal de Movilidad del Ayto de Palma y presidente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) asegura que este proyecto contempla un plan urbano para peatones y ciclistas y renovar la flota de los autobuses de la Empresas municipal de Transoprte para abandonar el diesel y pasar al gas, entre otros objetivos.

Antonio Lucio, experto en Movilidad Sostenible en la Escuela de Organización Industrial, recuerda que lo importante es que las ciudades generen bienestar y sea justa con los recursos que se utilizan. Por ello, destaca el protagonismo que ocupa la tecnología, sin olvidar la inteligencia para usarla adecuadamente y caminar así de una forma real hacia el crecimiento sostenible. “La inteligencia colectiva es básica para tomar decisiones, hay que ser críticos porque se han hecho cosas mal”, advierte. Desde FCC  apuestan por “recapacitar y pensar” considerando todos los elementos para conseguir el desarrollo sostenible. “Pararse a pensar es necesario, y es algo que no hemos hecho hasta ahora”.

A pesar de las dificultades que se presentan hacia una realidad de Smart City el Ayuntamiento de Málaga anuncia que la tendencia es real y el cambio ha comenzado. Una realidad que es interesante para el ciudadano, la administración y también para las empresas. La ciudad se configura como un elemento de negocio que va más allá de la ciudad creciente donde el urbanismo era el único actor principal.

Los expertos coinciden en que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se postulan como una fuerte apuesta para prestar un servicio sostenible al ciudadano, mejorar el urbanismo y hacer una mejor gestión democrática.