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Smart Water: el agua en las ciudades del futuro

Ramón Llamas, director del Observatorio del Agua de la Fundación Botín, recuerda que el agua es un bien público y cree que con el desarrollo  tecnológico se pueden conseguir grandes avances en la gestión, consiguiendo incluso un “cambio en la política hídrica en todo el mundo”. A su juicio las posibilidades de mejora son enormes y hay que evitar caer en “el catastrofismo”, porque “hay agua para todos, tan sólo falta conciencia medioambiental”.

La contaminación difusa por la agricultura, es para de Llamas el gran reto que tenemos por delante. Mientras tanto, para conseguir una gestión inteligente para contrarrestar la contaminación provocada por la agricultura, apuesta por que el usuario/beneficiario, es decir, los ciudadanos paguen por el reciclaje del agua. Una subida en el precio perfectamente asumible porque, advierte, “no afectaría a las economías familiares”.

En España llevamos acabo una buena gestión del agua y  así lo reflejan los datos. Según José Luis Gonzalez Vallvé director General en Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua a Poblaciones (AGA), las empresas españolas de suministro de agua “realizan este servicio perfectamente a los 40 millones de españoles y a los ciudadanos de fuera de nuestras fronteras”. Somos un ejemplo y además el precio es razonable: pagamos 1,5€ el metro cúbico.

Comparte la opinión de Llamas en que el precio del servicio del agua debería subir para completar el ciclo con el reciclaje, un proceso que comienza cuando el ciudadano abre el grifo. “Si se controlara la calidad de los vertidos en los ríos y mares se produciría un ahorro de millones de euros al año en los costos de depuración”, explica.

Por ello, es necesario acostumbrarse a pagar por el consumo y la depuración y reciclaje del agua, además de no ensuciarla. Un llamamiento que los expertos hacen a ciudadanos, instituciones y a los sectores industrial y agrícola.

Los esfuerzos hacia una mejor gestión del agua se empiezan a hacer evidentes, prueba de ello es el proyecto presentado por la Unión por el Mediterráneo con el que prevé invertir 2,5 millones de euros hasta el 2015 para mejorar la gestión del agua en los países de la ribera del Mediterráneo como Albania, Jordania, Líbano, Marruecos, Palestina y Túnez.  El proyecto implementado por la OCDE tiene como objetivo superar los desafíos vinculados a la gestión y distribución hídrica.”Para movilizar más financiación en el sector hay que tener unos criterios básicos en la legislación y regulación referente a la gestión del agua”, asegura  Inés Abdel Raze, project manager de Unión por el Mediterráneo.

Se marcan como objetivos incrementar la eficiencia de los recursos disponibles pero también encontrar fuentes alternativas de producción de agua. Consideran importante, a su vez,  mejorar la gestión pública en el sector por ello, este proyecto apuesta por “crear puentes entre el sector público y privado para facilitar los servicios de agua”.