Opinión

Notitia Criminis

El estallido de la operación Púnica revela sobre todo hasta qué punto cumplen su amenaza algunos de los que avisan que, si caen, tirarán de la manta. Además de ser un soplo de aire fresco en una Justicia que se atreve incluso con las redes chinas, también resucita a algunos blogs que si no existieran habría que inventarlos.

Les hablo de Notitia Criminis, un blog que tuve la dicha de seguir cuando mis periplos manchegos, escrito precisamente desde la óptica de la corrupción local, y que, vaya por Dios, en Castilla-La Mancha tiene ramificaciones que van desde el País Vasco hasta los campos de golf de Andalucía. Durante seis años, de 2006 a 2012, Notitia Criminis no dio tregua a los corruptos, fueran del bando que fueran, sobre todo porque a nivel de mandatarios y con la rara excepción del pueblo de Seseña, allí solo hay dos colores representados hasta que Pablo Iglesias diga lo contrario: el rojo descafeinado y el azul gaviota.

Camuflado bajo el sonoro seudónimo de Die Rote Kapelle, a su autor se le cargan incontables teorías “conspiranoicas” por su palpable capacidad para obtener documentación original y dar un latigazo tras otro a los indeseables que se lucran con el dinero de todos. Con la operación Púnica, ‘Notitia Criminis’ parece volver a la vida, dos años y medio después del que durante mucho tiempo fue su último artículo, titulado ‘Por qué nació Notitia Criminis’, y en el que se afirmaba que “si no se resiste al mal y a la indiferencia ante el mal, otro mundo, infinitamente peor, será inevitable”. Así que denle una oportunidad. Búsquenlo en Google, recuerden: Notitia Criminis.