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Nuevas formas de alquiler turístico con economía colaborativa

Las nuevas tecnologías han permitido que florezcan un sinfín de portales que permiten el alquiler y el intercambio de inmuebles y habitaciones

El próximo mes de noviembre se celebrará en Barcelona el Ouishare Fest, una cita a la que acudirán los principales representantes empresariales y mundiales de la economía colaborativa, un término que no viene solo, ya que trae consigo un modelo de negocio que está rompiendo las normas tradicionales y no está exento de polémica en todos los sectores en los que se ha implantado. En este contexto, llegarán a la cita representantes de todos estos portales web que se dedican al negocio del alquiler de viviendas turísticas de corta estancia -utilizando estos preceptos empresariales- . Pero ¿Qué es la economía colaborativa, realmente?

“Que no nos engañen con los términos, la economía colaborativa se basa en compartir gastos, no en buscar un ánimo de lucro.”, afirma sobre esta cuestión Ramón Estalella, secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y presidente a nivel europeo -como parte de la Comisión Europa- del Grupo de Trabajo de la Economía Sumergida en el Turismo. Continúa con la cuestión, aclarando que en su sector existen páginas web “ en las que un solo usuario o agencia profesional tiene un gran número de casas publicadas en estas páginas, con los consiguientes beneficios que esto conlleva”.

En busca de una normativa para colaborar

El sector turístico – y por lo tanto el de alojamientos- es uno de los más importantes en nuestro país a nivel de ingresos y a su vez es uno de los que más está viviendo este fenómeno. En la actualidad, existe una gran cantidad de portales online en los que se propone el alquiler de apartamentos y habitaciones por un precio mucho más bajo de los que ofrecen los establecimientos del modelo tradicional.

Sobre este asunto opina Estalella: “ofrecen un precio inferior porque no tienen que seguir ninguna normativa, como sí lo hacen los hoteles, hostales, casas rurales, campings, balnearios… Así, es más barato alquilar un piso que no tenga ninguna carga y normativa que seguir en la Gran Vía, que una habitación de hotel. Pero no están jugando los dos con las mismas reglas”.

A Lucia Casado, jefa de prensa del portal web only-apartments.es -que lleva operando desde el año 2003-, le encantaría en el futuro poder “colaborar con el resto del sector y poder compartir una política común sobre el tema” y cree que su “actividad puede complementarse completamente con el resto de negocios del sector, son dos modalidades que siempre han convivido”.

En este punto está de acuerdo con el presidente de la comisión europea de trabajo sobre esta cuestión, que abre las puertas a estos portales ha introducirse en el sector completamente. Pero a su vez, aclara que no puede ser de cualquier forma: “Todos deberíamos jugar con las mismas normas, cualquier actividad económica debe cumplirlas y el problema en nuestro país es que no existe ninguna normativa que legisle sobre el asunto, eso es lo que pedimos: Una regulación”, afirma sobre el asunto.

Problemas

A la hora de hablar del asunto, uno de los principales problemas que suele surgir es el de la inseguridad, todo ello motivado por la falta de un reglamento que establezca unas claras reglas de juego. Así lo reconocía la propia Casado, de Onlyapartments: “Existe una sensación de inseguridad que antes no existía a la hora de alquilar apartamentos. Se necesita una regulación, ahora mismo no hay nada, no hay legislación, ni regulación en nuestro país”.

Pero a la vez aclara que su “compañía, a través de la firma de contratos, se asegura de que todos los inmuebles cumplan con todas las responsabilidades y seguros que deben tener. Aunque es cierto que siempre existe una duda, pero eso ocurre en cualquier tipo de alquiler”.

Para el secretario general del CEHAT, estamos ante una cuestión que se debería mejora y destacó el intento de Airbnb -uno de los negocios más importantes del sector- de intentar mejorar en todos los sentidos: “la empresa empezó a tomar medidas sobre el asunto y creo que el portal está sabiendo crecer muy bien, ha cambiado su forma de trabajo y ahora está empezando a plegarse a cumplir la normativa”.

Otro contratiempo que surge cuando se establece este tipo de negocio es el impacto económico que ciertas prácticas pueden tener en nuestra economía. “El porcentaje que está en manos de extranjeros. Por ejemplo, una empresa holandesa le alquila un inmueble a turistas de su misma nacionalidad en España y las transacciones económicas nunca llegan a pisar nuestro país. Todo ese dinero que debería quedarse aquí, se queda en su tierra de origen”, aclara Estalella sobre la cuestión.

Intercambio de casas

El intercambio de casas aparece como otro tipo de modalidad para estos dominios. Intercambiocasas.com -que pertenece al grupo internacional Homexchange- se ha erigido como uno de los líderes de este sector. Un área que solo supone un siete por ciento del total de las 278.769 propiedades que ofrecían las 9 principales plataformas P2P de servicios de alojamiento turístico en viviendas de alquiler en diciembre de 2014, según recoge el estudio realizado por Exceltur: “Alojamiento turístico en viviendas de alquiler: impacto y retos asociados”.

“En el intercambio de casas mediante nuestro portal, no hay ninguna transacción económica entre las partes y, por lo tanto, tampoco hay competencia desleal puesto que el trueque es algo que se lleva haciendo desde siempre. Ahora se está desarrollando y ampliando gracias a las páginas webs dedicadas a ello pero no cambia nada al hecho de que, al ser un servicio gratuito en nuestro caso, no se le puede reprochar nada”, asegura Violetta Díaz, representante de Homeexchange en nuestro país, sobre el funcionamiento económico de su portal.

Además, admite orgullosa que “lo único que pagan los socios al registrarse es la cuota de inscripción por un año, por el servicio que les damos al permitirles acceder a 65.000 casas de intercambio en 150 países”, mostrando así las bondades de su servicio que podría acercarse más al concepto de economía colaborativa al que hacía referencia Estalella.

Y acaba recordando la seguridad y tranquilidad que pueden encontrar los usuarios que usen su web: “La página en español funciona desde el año 2006 y no han surgido problemas desde entonces. El portal proporciona un modelo de acuerdo de intercambio que es importante que ambas partes completen y firmen porque permite establecer claramente las condiciones del intercambio, el número de personas que viajan, las fechas, cómo se hará la entrega de llaves, etc. También se puede especificar qué se hace en caso de rotura o desperfecto de un objeto, que es lo que puede ocurrir con mayor frecuencia (vaso roto, líquido derramado, etc.). Son pequeños incidentes fáciles de evaluar y resolver. En caso de fuerza mayor, es decir una cancelación de intercambio de último minuto por situación grave o enfermedad, el equipo internacional de HomeExchange se moviliza para buscar una solución de sustitución“.

Lo que está claro, de una manera o de otra, es que existe una nueva forma de trabajar y hacer negocios por parte de las nuevas empresas. La tecnología, Internet y la interconexión mundial han permitido que en la actualidad aparezcan nuevas empresas que en un principio no deberían ser ni mejores, ni peores que las tradicionales. Ahora es el turno de los gobiernos, ahora es el turno de legislar y normalizar este tipo de negocios, para que todos compitan con las mismas normas de juego.

Adrián Campos