Opinión

Otros PGE que olvidan a las pymes

Me pregunto si hay que estudiar algún tipo de ciencia económica o empresarial, o de estadística, para ponerse los manguitos a la hora de preparar los Presupuestos Generales del Estado. Cuando digo que “me lo pregunto” es que me lo pregunto de verdad, no de forma retórica.

Cuando uno toma apunte de en qué se van a ir cada uno de nuestros miserables céntimos el año que viene, es fácil verle las vergüenzas a unos tipos que no pierden ocasión para decir vaciedades como que a quien hay que apoyar es a los emprendedores, o que este Gobierno no olvida que las pymes son el verdadero motor económico de este país. Pues puede que no lo olvide, pero si cualquier autónomo o empresarucho de tres al cuarto va al libro gordo de Hacienda a preguntar que qué hay de lo suyo, le pondrán una mirada entre tierna y compasiva, cuando no burlona o directamente despreciativa.

Si la revisión de en qué se va la plata da vergüenza ajena, el brindis al aire que se lanzan nuestros mercachifles de la cosa pública es mayúsculo en lo tocante a de dónde van a proceder. Es decir, quienes van a ser los paganinis que pongan el bolsillo para que les pongan la jeta ‘colorá’. Tachín, tachán, las mayores subidas de 2015 van a parar al IVA, al IRPF a cuenta y al Impuesto de Sociedades. Olé. Quizá sea por eso que hay tanto empresario de poca monta que, harto de que le mangoneen, imagina ya la papeleta de Podemos en sus manos. Peor no le va a ir. Es imposible.