Opinión

Precios e inflación

Llegan las Navidades y ya se nota en la cesta de la compra. Hay alimentos que como todos los años suben y seguirán subiendo en los próximos días. Esto es algo absolutamente normal: los precios tienden a subir en esta época.
 Pero  -y esto que voy a   decir hará que a alguno que otro se le suba el peluquín- los precios están subiendo desde hace ya unos meses.  A la vuelta del verano gran parte de las personas que realizamos pagos usuales de gastos de luz, gas y sobre todo de la cesta de la compra, estamos observando como en los supermercados los precios están subiendo.
Otra cosa es que nosotros veamos un Índice de Precios al Consumo todavía en tasas negativas, que por cierto si descontamos los efectos de los procesos temporales y si descontamos también aquellas partidas que se mueven con más volatilidad como son los precios de la energía, pues entonces todavía sale negativo, pero el nivel general de precios descontados esos efectos está subiendo. Ligeramente, pero está subiendo. Se están manifestando pequeñas tensiones inflacionistas.
Se suele asimilar la subida de precios con una mayor actividad económica. En general las políticas de los Bancos Centrales que mantienen objetivos de inflación positivos, por ejemplo el BCE que mantiene una tasa de inflación del 2% lo justifica siempre diciendo que es necesario una pequeña subida de precios para animar la economía. Esto es falso de toda falsedad, no hay tal cosa. Cuanta más estabilidad de precios mucho mejor, esto de que tenga que subir al 2% nada.
Hay que decir que siempre es mejor una tasa fija de inflación que todo el mundo conoce, descuenta y empieza entonces a realizar transacciones descontando eso si las expectativas se mantienen a muy largo plazo,  que tener tasas de inflación muy variables y cambiantes, pero los precios están subiendo. Se mantienen eso sí a tasas bastante moderadas y eso es buenísimo para la economía. Como es buenísimo que baje el petróleo.
Cuando la gente dice que esto es muy malo para los países exportadores porque sus economías caen ya que eso es parte de los impuestos, de los recibos externos que reciben y que por tanto es algo perjudicial para las sociedades, se equivocan. Nunca es perjudicial para una sociedad que los precios de su energía se abaraten, incluso aunque sean países exportadores.  Es decir, las personas se benefician con un gas más barato, con un petróleo más barato y con una luz más barata, siempre.
Una condición sine qua non para el crecimiento de un país es la estabilidad de precios. Y para nosotros ha sido un triunfo, porque recordemos que veníamos de una inflación de dos dígitos a finales de los 70 y años 80. En los países que vemos que se mantienen empobrecidos y no despegan entre otras cosas tienen una inflación de dos, de tres y hasta de cuatro dígitos algunos de ellos. Así es imposible que se desarrolle cualquier país.
Yo siempre pongo el ejemplo de cuando Napoleón va a invadir Rusia. En la campaña de Rusia antes de entrar La Grande Armée, él mete ya rublos falsos. Con lo cual genera una inflación en el país que destroza la estructura de la economía rusa. La inflación lo corroe todo.
Esto ha sido también un gran triunfo de esta legislatura, que ha dado más capacidad adquisitiva a la población.  Uno de los grandes problemas que ha tenido siempre el PP y especialmente en esta legislatura es lo mal que ha sabido vender las cosas que han hecho. El PP ha cambiado una tendencia que venía desde los Pactos de La Moncloa. La misma consiste en un cambio operativo sobre la indexación de la economía española.
Automáticamente casi todos los costes de todos los factores incluido el laboral, es decir, los salarios, se tendían a indexar, es decir seguir la senda de incremento de los precios. No es que los costes sean el origen de la inflación, para nada en absoluto.  Lo que importa es el cambio institucional, el cambio de estructura que hizo el gobierno en su momento, que lo que ha permitido es que ha reducido la velocidad de los mecanismos de transmisión de precios relativos.
Es decir, cuando se producía un shock al alza de precios no se ha transmitido de forma acelerada  a lo largo de toda la economía como se venía transmitiendo según los mecanismos establecidos nada más empezar la democracia ya que había que recuperar una serie de derechos perdidos durante un largo tiempo.
Esto que ha sido un cambio que ha contribuido a esa estabilidad de precios, ( e insisto que no estoy diciendo que la inflación sea un fenómeno de costes, pero sí estoy diciendo que la relajación en las tensiones inflacionistas en la transmisión de las velocidades sí se ha aminorado mucho) parece una tontería, parece una nimiedad que la gente no termina de entender correctamente,  pero nos va a beneficiar por lo importante que es la estabilidad de precios.
Álvaro Lodares
Economista