Internacional Política

Reino Unido vota a favor de abandonar la Unión Europea

Más de 17,4 millones de ciudadanos británicos se muestran favorables al Brexit

La sociedad británica ha dictado sentencia. Con el recuento del 100% de los votos, la opción de abandonar la Unión Europea se ha impuesto en el referéndum por un 51,9% del total de los sufragios. Un porcentaje que se traduce en 17,4 millones de ciudadanos.

Un millón de votos más que la de los partidarios de mantenerse dentro del marco común europeo, que solo han llegado a los 16,14 millones de respaldos, lo que se corresponde con un 48,1% del total de personas que se han acercado a las urnas.

Por su parte, la participación se ha situado en niveles altos y ha registrado valores cercanos al 72,2% de los 46 millones y medio de votantes que se habían registrado previamente para acudir a la cita electoral.

Proceso sin precedentes

Se abre, ahora, un proceso sin precedentes en la Unión Europea. A nivel comunitario, el temor se centra en que la partida británica genere un efecto dominó entre los integrantes de los veintiocho y que desencadene un peligroso auge del populismo.

Sin embargo, la pelota se encuentra en el tejado de Londres, quien debe ser la que dé el primer paso y notificar a la Unión Europea su deseo de abandonar. Los plazos están marcados en artículo 50 del Tratado de Lisboa –donde se establecen las pautas del procedimiento a seguir-.

Los dos años que se establecen como norma se podrían ampliar –siempre que lo autoricen el resto de los 27 socios-. A pesar de ello, la complejidad de las negociaciones podría llevar a que el proceso se extienda por más de una década en el tiempo. De hecho, hasta los propios defensores del proceso separatista admiten que será necesario, como mínimo, cuatro años.

El punto de incertidumbre se abre sobre un sinfín de áreas delicadas. Una de ellas es el futuro de los, aproximadamente, tres millones de ciudadanos comunitarios que residen en alguno de los países que forman parte de Gran Bretaña.

Los mercados

La divisa británica ha caído a niveles inéditos desde 1985, lo que podría acarrear una intervención de contingencia del Banco de Inglaterra. Aunque desde la institución financiera ya habían anunciado que tenían previstas medidas para garantizar la estabilidad.

El curioso caso escocés

Llama la atención la situación de Escocia, que fue protagonista de un plebiscito de independencia hace menos de dos años. En esta ocasión, el país británico ha apoyado mayoritariamente la continuidad en la UE, lo que podría reavivar las ansias secesionistas –como ha reconocido su ministra principal-.