Empresas

Renfe afronta este viernes una jornada de huelga

Los servicios mínimos garantizan la circulación de hasta el 72% de los AVE y hasta el 75% de los Cercanías

Renfe afronta este viernes, 4 de septiembre, una jornada de huelga convocada por CGT y el sindicato de maquinistas Semaf.

Los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento garantizan la circulación del 72% de los trenes AVE y Larga Distancia programados habitualmente.

Asimismo, la carta de servicios esenciales contempla la circulación de entre el 33% y el 75% de los Cercanías, en función de las distintas franjas horarias; el 65% de los trenes de Media Distancia (regionales) y el 63% de los que conforman el servicio de la extinta Feve.

De la convocatoria de huelga se ha desmarcado finalmente CC.OO. tras llegar a un acuerdo con la empresa ‘in extremis’, a última hora de la noche, relacionado con la reposición de personal en la plantilla de Renfe.

El acuerdo con el sindicato mayoritario en la compañía ferroviaria es fruto de los contactos y reuniones que Fomento, Renfe y las formaciones sindicales han venido manteniendo durante toda la semana.

No obstante, estos encuentros no posibilitaron lograr un acuerdo con los otro dos sindicatos convocantes del paro, CGT y el del colectivo de maquinistas, que mantienen por lo tanto la huelga.

En el marco de dichas negociaciones, la ministra de Fomento, Ana Pastor, manifestó este pasado miércoles su esperanza de que se pudiera evitar el paro con el diálogo abierto con los sindicatos, a los que llamó a “pensar en los ciudadanos que tienen en el tren su modo de transporte más eficaz y accesible”.

Semaf tiene previstos además otros tres días de paro para los próximos 11, 14 y 15 de este mes. El sindicato de conductores ha programado este calendario de huelgas al considerar que Renfe Mercancías ha incumplido el acuerdo de desarrollo profesional del personal de conducción que, según asegura, incluye el convenio colectivo de la operadora.

De su lado, con su convocatoria, CGT reclama que Renfe renuncie a vender la filial de Mercancías y que el Ministerio establezca una moratoria para abrir el transporte de viajeros en tren a la competencia.

También pide que ponga en marcha un plan de contratación y rejuvenecimiento del personal ferroviario.

Renfe afronta este calendario de paros y movilizaciones mientras encadena continuos aumentos en el número de viajeros transportados en AVE y Larga Distancia y una continua mejora de sus cuentas, con la que busca lograr cerrar 2016 con el primer beneficio de su historia.

Europa Press