Opinión

República bananera con reyes

Se nota que en Europa no tienen puente de la Constitución. Sus líderes van pasados de vueltas y en su loca carrera hacia ninguna parte tienen que decir algo para no quedarse callados. No vaya a ser que pierdan comba y se les nota que no tienen ni idea de cómo conducir esta absurda nave.

Por eso el Eurogrupo se reúne en un mal lunes de diciembre para decir la perogrullada de que se necesitan medidas eficaces para que España cumpla sus compromisos. Que a lo mejor se creen muy ocurrentes por decir algo así, pero han de saber que mucho antes que ellos lo han dicho miles de aficionados al fútbol: si la cosa sale bien, el mérito es de todos, es decir de Europa; y si no, es el entrenador que hay que echarlo, es decir España. Lo que ignoran es que aquí estamos a las puertas de la cita con las urnas, y nuestros mandarines serán corruptos y vendepatrias, mas no mastuerzos.

Al margen de eso, ¿qué compromisos son tan importantes? Cada vez son más voces las que tachan de suicidio económico y político el ‘vivediós’ de la casta europea a la austeridad; así son ellos, que de nada se privan. Mientras, el mercado del lujo español anuncia que crecerá otro 6%, y la OCDE nos pega un tirón de orejas por ser el país en el que más aumentan las desigualdades. Y nos regaña por mera eficacia económica: si no hay parné, no hay demanda interna. Y sin eso, solo queda lo que algunos quieren que seamos: una república bananera. República con reyes, pero bananera.