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Rosa García (Siemens): “El nuevo líder tiene que dejar de dar órdenes para dar intenciones”

La revolución digital ha transformado la alta dirección de las empresas

People Excellence organizó esta semana el encuentro empresarial, Personas y empresa; la visión desde la Alta Dirección, durante el que se habló sobre la economía, la empresa y el managment. Al evento acudieron Rosa García, presidenta de Siemens en España y Alejandro Legarda, consejero de CAF, Viscofan y Pescanova, entre otros, como Juan Moyo, director de la línea Executive Search de la organización.

La intervención de la presidenta de Siemens trato sobre el cambio que se ha producido en la alta dirección para adaptarse a la nueva revolución digital. En su opinión, el management tiene que reinventarse “porque la economía se está reinventando”.

“La digitalización nos trae productos más personalizados y experiencias más honestas con nuestros clientes y cambia de forma radical la manera en que gestionamos a las personas”, afirmaba. “Los Ceos tenemos que tener todas las preguntas, no todas las respuestas”, añade.

El líder

Sobre el líder, y según Rosa García, debe ayudar a sus colaboradores a crecer y debe ser capaz de crear un entorno  de confianza, propicio para la escucha, para la colaboración y para que todos aporten. “El nuevo líder -asegura- tiene que dejar de dar órdenes para dar intenciones”, y permitir que sus colaboradores tomen decisiones con autonomía, “pero al mismo tiempo debe exigirles colaboración”, aseguraba al respecto

“Está contrastado que los países con más industria en términos relativos a su PIB, presentan un comportamiento económico mejor que otros con gran dependencia del sector servicios, como es el caso de España”, aseguraba Alejandro Legarda sobre esta cuestión.

“Estamos a tiempo de reconducir el modelo de crecimiento económico, y si no lo hacemos, perpetuaremos este binomio de desempleo y empleo de mala calidad”, concluía, no sin antes añadir que plantear la economía de un país en términos de competir con salarios bajos “es una barbaridad”.