Opinión

Rosell se deja coleta

Cuando uno lee que el presidente de la patronal, Juan Rosell, baraja una subida salarial media del 0,6% para el año que viene, lo primero que le viene a la cabeza es verlo con coleta y el ceño fruncido debatiendo en cualquier tertulia de las que ahora tenemos a todas horas y en cualquier televisión.

Quien esto firma diría que es insólito, y hasta inédito, que la CEOE proponga una subida salarial en un escenario en el que todo está por decidir, y con una previsión de IPC interanual negativo para cuando haya que hacer balance de 2014. Si eso no resulta ya bastante apasionante, hay que anotar que Rosell se muestra casi abatido con esta medida, como si quisiera que los salarios crecieran más, y rubrica su pesadumbre con un “hay que ser realistas”. Como se descuiden mis amigos los tanto monta monta tanto del sindicalismo, Méndez y Toxo, Toxo y Méndez, se les va a pasar el arroz.

Un incremento del 0,6% con una inflación interanual que retrocediera un 0,3% equivale, si me permiten decirlo con brochazos gordos, a un incremento del poder adquisitivo real del 0,9%. No está mal que mientras algunos siguen dale matraca con el suicidio colectivo de la austeridad, quienes están llamados a dirigir la economía real, es decir, el sector privado, empujen por el lado de aumentar las opciones de demanda interna. No sé a quién le vengo oyendo eso últimamente, que cada vez que habla se le tilda de populista. Así que permítanme que por unos días no salga de este asombro.