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Soria no suspendió a Volkswagen a cambio de mantener las inversiones en España

Según informa, en exclusiva, El Español

El escándalo de los motores trucados de Volkswagen no ha terminado. Según informa en exclusiva El Español, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, mantuvo correspondencia con el vicepresidente mundial del fabricante alemán, Francisco García Sanz, quien exigió al político español retirar la medida cautelar contra los coches afectados para que pudiese continuar su comercialización en nuestro país a cambio de mantener las inversiones.

El diario El Español ha tenido acceso a esas cartas, que comenzaron por parte de García Sanz. En la primera pide al ministro de Industria que exponga por escrito los compromisos que asumirá el Gobierno “en el caso de que el Grupo Volkswagen confirme el mantenimiento del plan de inversiones para sus plantas en España anunciado el pasado mes de mayo”.

A ello añade que “por parte de tu Ministerio se procederá de inmediato a la cancelación de la orden de suspensión de los coches fin de serie con motores EA189 diésel EU5, ya que su mantenimiento supone graves perjuicios para la industria de la automoción en España”.

Modus operandi

La correspondencia entre el ministro y el vicepresidente de Volkswagen comenzó tiempo atrás cuando el 23 de septiembre, tras destaparse el escándalo, Soria escribió a García para indicarle su preocupación “por las implicaciones que estas acusaciones pueden tener y haber tenido en la contaminación ambiental, en la capacidad industrial de vuestra empresa y en el impacto que puede tener no solo para vuestro grupo, sino para la industria de la automoción en su conjunto”. En ella, solicita también que el fabricante automovilístico le suministre la información necesaria “a la mayor brevedad posible” para determinar el alcance del problema en general y, de forma más específica, “su impacto en España”.

Tan sólo cinco días después de esta primera carta, el Ministerio acordaba una resolución por la que se declaraban nulas, y suspendía, las autorizaciones de fin de serie dadas a Volkswagen, AG, Porsche, Skoda, Audi y Seat.

Esta medida prohibía a la compañía comercializar el ‘stock’ de fábrica. Es decir, que Volkswagen dejaría de vender 5.980 coches, según han explicado fuentes ministeriales a El Español, y supondría pérdidas por valor de 150 millones de euros.

Fue ahí cuando el Grupo Volkswagen, no contentos con la medida, entró en acción. Según publica El Español, García Sanz escribió a Soria para explicarle que no todos los coches estaban afectados, sino sólo aquellos que tienen que ver con el motor EA189 diésel EU5 y que los demás son “absolutamente seguros y aptos para la circulación”.

Apenas unos días después, el ministro acudió personalmente a la sede del grupo para hablar sobre lo ocurrido. Pero la posición de Volkswagen ya no era la misma, pasó de ser colaborativo y cordial a ser atacante, calificando de “insólita” la actuación del Gobierno español y exigiendo la retirada de la medida cautelar.

Pero Soria mantenía su posición, calificaba los argumentos jurídicos de la compañía como “débiles”.

Inversiones

Es en ese momento cuando el ministro de Industria trata la cuestión relativa a la inversión de la compañía en España. Al día siguiente, el consejero delegado del grupo, Matthias Müller, se pone en contacto con el ministro para explicarle sus planes para resolver la crisis producida por las emisiones, una carta que Soria no tardó en contestar. Pero la situación se volvió más tensa. Un día más después, García Sanz reclamó que procediese al levantamiento de la medida cautelar “sin demora” porque “nos está produciendo gravísimos perjuicios, tanto a nosotros como a nuestras redes de distribución y otras operaciones en el mercado español”. Es entonces cuando Soria anuncia que rebajará a la mitad la medida cautelar impuesta y expresa “el compromiso de seguir manteniendo el nivel de confianza y la máxima colaboración con vuestras inversiones, tal y como hemos realizado en el pasado y que ha supuesto financiación al Grupo por valor de 168,3 millones de euros en los últimos años.

Concretamente, el Gobierno propone a Volkswagen ayudas por una cuantía de 50 millones a repartir de la siguiente forma: 28,1 millones en un programa de fortalecimiento de la competitividad industrial; 7,1 millones en convocatorias de innovación; y 14,8 millones en remodelación de la red ferroviaria que el fabricante alemán había identificado como “necesarias”.

“Quiero reiterarte la máxima colaboración del Ministerio que dirijo para que las inversiones del grupo Volkswagen en España tengan el máximo apoyo posible. Y desearos una vez más suerte y éxito en la gestión de la situación (…)”, concluye el ministro.

Finalmente, el subsecretario de Industria emitió una resolución modificando la medida cautelar impuesta el mes anterior al asumir que había vehículos suspendidos que no tenían el motor truncado, además de constar 3.327 coches que ya estaban matriculados y, por lo tanto, no podían ser suspendidos, dejando un total de 2.490 coches en esa situación.

España no es Estados Unidos

Una vez más, se observan las diferencias de nuestro país con el tratamiento que dan otros a materias como ésta. Pues mientras en España se ha levantado la causa, en Estados Unidos la compañía se enfrentará a una sanción por violar las leyes medioambientales, por la cual Volkswagen podría verse obligado a afrontar una multa de 40.000 millones de euros.