Opinión

Un país difícilmente gobernable

En primer lugar hay que decir que el llamado bipartidismo no está muerto, aunque sí muy tocado. El PP ganando las elecciones ha sufrido un importantísimo descalabro y el PSOE con sus 90 escaños se ha quedado a la orilla de que Pedro Sánchez no hubiera salido ni a hablar como líder de su partido.  Algunos  daban por definitivamente enterrado al bipartidismo y eso no ha ocurrido. De hecho podría ser la única salida que no supusiera un destrozo para este país.  La llamada Gran Coalición ha sido algo por lo que han abogado en privado muchos miembros del PSOE del Antiguo Testamento (Vieja Guardia). Al respecto ha habido no pocas reuniones encabezadas por Felipe González en las que se ha hablado del tema, pero el actual PSOE no es partidario.
En la nueva política se diga lo que se diga hay sentimientos encontrados.  Podemos ha conseguido un fantástico resultado y Ciudadanos mucho menos de lo que se esperaban, el bajón en estos últimos días ha sido más que evidente.  El no mojarse tiene sus consecuencias. Si Ciudadanos ha tenido hasta hoy un cierto éxito en Cataluña (su lugar de origen) -e incluso allí los resultados han sido muy malos- ha sido porque los catalanes tenían muy claro lo que defendía y en que posición estaba Ciudadanos.  A nivel nacional eso no ha estado claro. El partido de Rivera ha vivido en la indefinición absoluta y reiterada, diciendo que no estaban ni con unos ni con otros y que por tanto no iban a sumar sus votos a ninguno de los partidos mayoritarios. Ese no mojarse ha hecho en mi opinión que en el eje de lo nuevo Podemos le haya quitado votos en las últimas semanas a Ciudadanos. Tras los resultados electorales Rivera ha vuelto a decir que “no sumará sus escaños al PP de Rajoy”. Que tenga cuidado Rivera y mire cómo ha acabado UPyd por querer hacer una política personalista.
Dicho lo cual España tras estas elecciones es un país difícilmente gobernable. El PP ha ganado las elecciones pero tiene muy difícil pactar con alguien visto lo visto. Y el PSOE podría pactar con todo el arco parlamentario izquierdo, pero eso supondría entre otras cosas permitir un referéndum en Cataluña ¿Está dispuesto a eso el PSOE? En mi opinión supondría la definitiva tumba política de los socialistas.
Así que en mi opinión sólo hay dos opciones: o Gran Coalición promovida por quien la tenga que promover o preparémonos todos para votar allá por mayo-junio.
No se si este país se merece o no lo que tiene, pero es evidente que lo ha votado y la gente tiene que ser responsable de sus actos. Me da que estos resultados electorales en lo que se refiere a confianza  de los mercados hacia España, llegada de inversiones y una prima de riesgo calmada no van a ser precisamente satisfactorios. En todo caso, a disfrutar lo votado.
          Álvaro Lodares