Opinión

Un programa con mucha letra pequeña y poca novedad

Quizá por eso de la juventud y el porte, quizá por eso de la novedad de escuchar algo distinto pero con clase, o quizá porque era gratis, el acto de presentación del programa económico de Ciudadanos haya resultado ser un éxito que ha, literalmente, colapsado el edificio y alrededores del Círculo de Bellas Artes en Madrid.

No podía haber elegido mejor sitio, por lo de las artes tan bellas de su discurso, el que un prometedor Albert Rivera ha empleado para contarnos más de lo mismo. Una novedad sí, la de universalizar la contratación indefinida para los que vendrán. La cuestión de fondo está si Garicano, Rivera y cía se han parado a pensar en cómo afectará tan aplaudida norma a la inversión extranjera en nuestra España de piel de toro. Si bien es cierto que las medidas que ha planteado el líder de Ciudadanos podrían resultar atractivas a los oídos del respetable, darían al traste con parte de la reforma laboral que tan aplaudida ha sido por países como Francia y que han impulsado la inversión de algunas de las compañías más importantes de Europa y Estados Unidos, y no sólo eso sino que han generado más del 40 por ciento del empleo en nuestro país.

El resto de anuncios, se nos han quedado escasos y con poca chicha. Recurriendo a disfrazar los clichés ya conocidos de algunas de ya aprobadas o pendientes de aprobación como la inminente Ley de la Segunda Oportunidad, o la aún más inminente reforma de la formación, Alber Rivera se deshacía en aplausos. Aquí, he de ser justa y alabar el ejercicio de memoria histórica que tanta falta hace en este país y que tan bien ha llevado al efecto “el yerno que toda madre quiere para sí”. Albert, las propuestas sobre la exoneración de la responsabilidad de la vivienda en el caso de cese de actividad ya se recogió en su día por Bañez, Montoro y De Guindos en la Ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización. Y al igual que eso, las bonificaciones a la contratación de parados de larga duración que vistes de innovadoras pero que la ministra de Empleo no sólo ha puesto en marcha sino que ha extendido para aquellos que hagan de los mayores de 45 años nuevos compañeros en sus empresas.

Querido Albert, maquillas lo que ya existe y esto me tienta a mal pensar que, consciente de la certeza de la imposibilidad de gobernar de Ciudadanos, estás tomando posiciones para ejercer de bisagra y alegrar con tintes azules el saturado naranja de tu panel.