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Una Cumbre de las Américas que pasará a la historia

Obama, el gran protagonista por el apretón de manos con Raul Castro y las críticas a las sanciones a Venezuela

La VII Cumbre de las Américas pasará a la historia por ser la primera en la que participa Cuba y por ser el escenario de la primera reunión entre presidentes de Estados Unidos y Cuba después de 50 años. Otros temas que marcaron esta nueva edición, celebrada este fin de semana en Panamá, fue el conflicto entre Obama y el presidente venezolano, Nicolás Maduro; el intervencionismo norteamericano; el proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARCS); y la brecha entre ricos y pobres, señalada por el secretario de Estado del Vaticano en el acto inaugural.

Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro, fueron los principales protagonistas de la Cumbre de las Américas. Medios de todo el mundo estaban esperando la imagen de los presidentes de ambos presidentes estrechándose la mano en la que fue la primera participación del país caribeño en dicha cumbre.

En la reunión mantenida entre los dos mandatarios de los países, Obama afirmó que trabajarán juntos hacia “una nueva era” marcada por el diálogo, la cooperación y la apertura de embajadas.

Obama y Maduro

La tensa relación entre Estados Unidos y Venezuela  por las sanciones que el primero interpuso a altos cargos Venezolanos por cometer abusos de Derechos Humanos llevó al presidente Nicolás Maduro a recoger firmas contra el decreto estadounidense que declara a Venezuela una amenaza para el país norteamericano. Desde el mes de marzo, Maduro consiguió reunir 10,5 millones de firmas, que presentó en la cumbre celebrada en Panamá. Esta actitud fue apoyada por los mandatarios de otros países, como Ecuador, Bolivia, Argentina y Brasil, quienes mostraron su rechazo a las sanciones impuestas por Obama.

Al margen de la cita política, los presidentes de ambos países mantuvieron una breve reunión en la que, según informó maduro a la cadena de televisión venezolana TeleSUR, se dijeron “las verdades”. Además, explicó que podría “abrirse la posibilidad de un proceso de conversaciones” entre los 2 países con el objetivo de “explorar el camino de las relaciones de respeto”.

Colombia y Argentina

El proceso de paz llevado a cabo por el Gobierno de Colombia con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARCS) ha sido elogiado por los participantes en la VII Cumbre. El Presidente, Juan Manuel Santos, manifiesta que se encuentran en el momento más difícil de las negociaciones, pero de conseguirlo supondría el fin a un conflicto que se lleva produciendo desde hace más de 50 años.

Por otro lado, Argentina lanzó sus críticas a Reino Unido por su ocupación de las Maldivas. Cristina Fernández insiste en que no puede competir contra el país Europeo porque el presupuesto destinado por este último a Defensa es mucho mayor que el suyo, y es por esto porque apoya a Maduro en su lucha contra Estados Unidos. La presidenta argentina no repara en comparar a los dos países latinoamericanos en su lucha contra los anglosajones.

Otras presencias

Esta es la primera vez que una Cumbre de la Organización de Estados Americanos que ha contado con presencia de una representación oficial europea. Hasta Panamá se ha desplazado la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, quien aprovechó la oportunidad para entrevistarse con varios mandatarios.

Además, fue el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, el encargado de inaugurar la cita política. El representante del Papa Francisco leyó una carta escrita por él en la que critica la desigualdad entre pobre y ricos, alegando que “no es suficiente con que los pobres recojan las migajas de caen de la mesa de los ricos”, sino que hay que actuar. En este sentido, critica que esta brecha se ha “abierto aún más” en las economías emergentes que han experimentado un gran éxito económico en los últimos años porque los más desfavorecidos no se beneficiaron de estos avances.

 

Yasmina Pena