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“No vale decirle a tu gente que hay que innovar sin más, sino que hay que darles herramientas para saber cómo hacerlo””

La vida es un continuo reto, enfrentarse a los problemas con los que toda persona se encuentra en el camino, tanto en la vida personal como laboral. En ocasiones son trabas con las que tienes que lidiar solo, pero hay otras en las que el trabajo en equipo aporta mejores soluciones y más rápidas. El Instituto Europeo di Design promueve esa colaboración entre sus estudiantes, por eso todos los años organiza el Brainboom!, un seminario en el que sus estudiantes aprenden nuevas habilidades creativas para hacer frente esos problemas que afrontan las empresas. Diario Financiero ha podido hablar con la encargada de impartir dicho seminario, Elizabeth Pastor, Socia y Co-fundadora de Humantific, quien nos ha contado en qué consiste este taller, que cumple su tercera edición.

Vamos a empezar por lo más esencial. ¿Qué es el ‘Brainboom!’?

El Brainboom! es una experiencia de orientación para los alumnos cuando empiezan el curso. Tiene varias partes: una es que se conozcan a través de los diferentes máster  y de alguna manera que tengan la experiencia. Por una parte es muy social – que se conozcan, que no se centren cada uno en su grupo y no sepan nada de los otros grupos – y que se preparen la idea de que en el mundo real no van trabajar con personas que piensan como ellos, lo que ellos han estudiado, que estén un poco acostumbrados a esa interacción.

La tercera idea es darles unas habilidades generales, que se puede aplicar a cualquier ámbito – da igual que sea de moda, diseño, ingeniería -. Te ayudan a tener una base común y que lo puedas aplicar a cualquier área.

¿Qué habilidades adquiría el alumno?

Las habilidades con las que trabajamos están muy relacionadas con el proceso de innovación y de creatividad, como un proceso de mirar hacia el futuro. El Brainboom! ha evolucionado y trata desde lo más esencial, que son los procesos de creatividad e innovación, con una serie de habilidades que queremos que aprendan. No es tanto como la creatividad de un pintor, que es algo más artístico, sino que es algo más enfocado al mundo en el que trabaja el diseñador, que es el de la vida real, el del negocio, de las empresas. Entonces hay una serie de habilidades que les enseñamos, como habilidades de pensamiento creativo. Luego hablamos de un proceso de creatividad donde aprenden un poco los elementos básicos y finalmente los perfiles, los estilos que tenemos cada uno en cuanto a creatividad y que son diferentes.

Son todas las cosas invisibles que pasan en reuniones, en seminarios, en situaciones con las que estás trabajando y por las cuales no tienes palabras para agarrar las ideas en las situaciones con problemas. Cuando estás trabajando en un reto es necesario que todos vayamos en la misma dirección, que tengamos un proceso común y que luego entendamos que cada uno tenemos distintas preferencias y que si las entendemos nos facilitan el trabajo.

La segunda parte que tratamos es el tema de futuro, visualizar tu futuro. Digamos que aplicamos las herramientas aprendidas pensando en nuestro futuro. Este es un trabajo un poco individual porque lo que queremos es que los estudiantes sean agentes de su propio cambio, que no esperen que van a llegar a aquí y que se les va a dar todo hecho, sino que ellos tengan una reflexión y que empiecen el curso pensando qué es lo que quieren hacer. Y creo que de alguna manera, el estar aquí es el comienzo de eso, que empiecen a pensar qué retos van a tener y cómo afrontarlos.

Y hablabas de creatividad, la cual hace no muchos años estaba enfocada a un mundo más artístico. ¿Cómo se está implementando esta herramienta en empresas más serias, como los bancos?

Yo pienso que la creatividad es algo que hacemos todos los días, es la creatividad de pensar. Pensamos todos los días. Los bancos tienen problemas, situaciones, reuniones y nosotros tratamos la aplicación de esa creatividad al día a día. Por eso se llama creatividad aplicada. La creatividad se puede aplicar en muchas áreas, cuando te vas al mundo empresarial tenemos que traer ese mundo de la creatividad, que es personal, íntimo, a algo mucho más tangible. ¿Q tenemos un problema? ¿Vamos a reunirnos aquí cinco personas y vamos a decir lo primero que se nos ocurre y lo vamos a ejecutar? No. Realmente es algo complejo por el que se necesita tiempo para pensar y no hacer simplemente dos o tres y elegir una. Es generar ideas sin evaluar cada cosa que decimos, de ahí nos damos un cierto tiempo y vamos a evaluarlo de manera conjunta.

La creatividad es la forma en que orquestamos nuestras actividades para que estemos haciéndolas al mismo tiempo. Es dejar fluir el pensamiento, así en vez de tener tres ideas tenemos 20 donde elegir, siendo un banco o la empresa que sea. ¿Si tienes gente contratada quieres maximizar su potencial de pensar o quieres simplemente que ejecuten? Es simplemente un poco la idea de decir que no vale simplemente innovar, sino que hay que dar a la gente herramientas para saber cómo.

Además, la creatividad está muy ligada al trabajo en equipo. A lo mejor llega un chico con una idea y conoce a otro con esa misma. Pueden salir de ahí cosas increíbles…

Claro, yo creo que no es solamente equipo, sino que hay una parte individual que hay que aprender. De alguna manera no hay que aprender, sino que hay que desaprender, porque lo que queremos es volver a pensar como un niño. Un niño no tiene obstáculos, para él todo es posible. Eso es muy bueno, pero el mundo hace que dejemos de pensar en todas esas posibilidades. Lo que queremos es conocer cómo conseguimos esa manera de desaprender todo lo que hemos aprendido en el colegio, en el trabajo. Por eso decía que hay una parte muy individual y otra en equipo. A lo mejor tenemos una idea similar o igual, pero hablando igual surge otra idea o viene otro y nos cuenta una cosa que puede encajar. Es el viejo tipo de que si juntas a varias personas vas a conseguir lo que no habrías hecho solo.

Todos sabemos mucho de algo y cuando te juntas con gente de la misma forma te cuesta mucho no evaluar todo lo que se dice. Entonces, queremos de alguna manera decir ¿vale cualquier cosa? Eso crea un ambiente en el cual todo es aceptable, todo vale, es la parte cultural por la que si no se crea es muy difícil conseguir algo.

¿Es más fácil matar ideas o dar tú las ideas? Matar ideas porque es una opción mucho más pasiva. Tú eres el que está trabajando y yo solo te digo que me lances otra idea por la que te voy a decir todas las razones por las que no funciona. Entonces vamos a diversificar sobre las ideas. Igual hay algunas que no tienen sentido, pero detrás de esa idea nos viene otra y otra. Es una manera de fluir en el pensamiento y que estemos tranquilos de poder pensar. Eso eslo que estamos intentando, cómo atraer a los grupos para que piensen porque eso es una habilidad que se aplica a cualquier área.

El primer nivel es la orquestación y el segundo es dónde vamos a hacerlo, en qué fase del proceso creativo estamos.

¿Crees que la sociedad pone muchas trabas a la creatividad de las personas?

Yo creo que para las personas es mucho más fácil pensar en el ‘pero’: sí, pero… no, pero… Yo creo que también es un hábito, que de alguna manera hemos aprendido que empiezas a aprender a no decir todas las tonterías que se te ocurren, quiero parecer que soy listo… de alguna manera, el colegio nos instruye a que hay una respuesta correcta y que eso de divagar no está dentro de nuestros esquemas. No nos han enseñado a pensar en la idea de que hay muchas opciones. La sociedad también.  El mundo empresarial está más acostumbrado a lo otro, a la idea de evaluar y no de generar o divergir.

Sería como un pensar diferente…

Sí. Yo creo que es algo cultural. En una empresa creativa se da la posibilidad de pensar en las propuestas. Creo que es muy básico porque es hasta darte a ti mismo la oportunidad de pensar algo sin juzgar. Todos tenemos esa personita en el hombro que te está diciendo por qué se te ocurrió eso, menuda tontería. Primero hay una labor muy individual que pasa por dejarte pensar tranquilo y luego vamos a evaluar.

En estas conferencias, un apartado que contemplan es ‘la resolución creativa de problemas’. ¿Cuáles son los problemas a los que se pueden enfrentar las personas en general, además de las trabas?

Lo bueno que tiene todo esto es que lo puedes utilizar en cualquier área porque es algo genérico. Es decir, no es un proceso de ingeniería, diseño industrial, diseño gráfico… Para mi ese es el gran poder que tiene todo esto, que da igual en qué ámbito trabajes porque en todos puedes aplicar estas habilidades. Es maravilloso porque si aprendes estas habilidades, puedes ayudar a resolver cualquier tipo de problema a quien sea.

Y usted, que vive en Estados Unidos, ¿nota mucha diferencia en el tema de la innovación? Que aquí está emergiendo y allí ya lleva algunos años implementado.

Conceptualmente se entiende un poco más, se sabe que existe. Cuando yo venía al principio a hablar de ello nadie entendía de lo que estaba hablando. Según fueron pasando los años empezaba a sonarles el contexto y luego pensaban ya en abrir un centro de innovación, un espacio físico. Surgieron muchísimos Labs y emprendedores, recibían subvenciones… qué pasa, que un espacio físico es tangible y yo les preguntaba qué van hacer en ese espacio físico. Respondían que se iban a juntar personas de diferentes empresas, y cuando les preguntaba qué iban hacer exactamente se quedaban en que no sabían bien. Sabían la idea de sé describir, profesionales que interactuarían, pero la innovación también son cosas que se tienen que aprender. No consiste en leer un libro y decir, ahora tenéis que ser todos más innovadores porque la innovación es lo más importante. Si tú realmente quieres que la gente cambie en la forma de trabajar, tienes que darles herramientas, habilidades… En los últimos años veo que todo el mundo está haciendo esto y todos somos emprendedores. Ahora bien, creo que es un poco “the new flavor” (el nuevo sabor). Es un buen principio y creo que muchas empresas están apostando por ello, pero realmente es un cambio cultural que hay que aprender, con unas herramientas y unas maneras de pensar en las cuales la jerarquía no funciona nada bien.

Yasmina Pena