Acerinox registró pérdidas netas de 40 millones de euros en 2025, en contraste con las ganancias de 225 millones de euros de 2024, según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El fabricante de acero inoxidable ha explicado que su resultado neto se vio afectado por partidas extraordinarias que no han supuesto salida de caja, como un ajuste de inventarios de 60 millones de euros y una provisión de 9 millones por el plan de rejuvenecimiento en Acerinox Europa, además de un deterioro de créditos fiscales por valor de 48 millones realizado en junio de 2025.
El año 2025 ha sido el primer ejercicio completo de Acerinox tras la adquisición de Haynes International en noviembre de 2024. Su «exitosa» integración impulsó la facturación del grupo Acerinox un 7% en 2025, hasta los 5.781 millones de euros.
«Su rápida adaptación ha confirmado el acierto estratégico de la operación, aportando valor añadido y diversificación hacia sectores de mayor margen, como el aeroespacial», ha destacado la compañía.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Acerinox totalizó 354 millones de euros en 2025, con un descenso del 29% respecto a 2024, por el mencionado ajuste de inventarios por valor de 60 millones de euros y la provisión para el plan de rejuvenecimiento en Acerinox Europa.
El Ebitda de la división de acero inoxidable ascendió a 219 millones de euros en 2025, un 43% menos que el de 2024, como consecuencia de la debilidad de la demanda tanto en Estados Unidos como en Europa y Sudáfrica, y de los bajos precios en Europa. Acerinox ha precisado que esta cifra incluye un ajuste de inventarios por importe de 48 millones de euros.
No obstante, gracias a la incorporación de Haynes International, la división de Acerinox de aleaciones de alto rendimiento logró un Ebitda un 15% superior, con 135 millones de euros, «mitigando la ralentización en sectores como el petróleo y el gas y la industria química». El fabricante de acero inoxidable ha subrayado que las sinergias alcanzadas durante el ejercicio han sido de 12 millones de dólares, en línea con lo previsto.
Acerinox cerró 2025 con un Ebitda ajustado de 422 millones de euros, inferior al de 2024, y un margen sobre ventas del 7%, lo que demuestra, para la compañía, «la resistencia estructural del grupo frente a un entorno macroeconómico complejo y de baja demanda global».
ELEVA UN 55% SU ‘CASH FLOW’ OPERATIVO.
El fabricante de acero inoxidable ha destacado que su ‘cash flow’ operativo se elevó un 55% en 2025 respecto al año anterior, hasta los 455 millones de euros, gracias al plan de choque sobre el capital circulante, que se redujo en 406 millones de euros, impulsado principalmente por una optimización de existencias de 383 millones.
La deuda financiera neta de Acerinox se situó en 1.189 millones de euros a cierre de 2025, lo que supone un incremento de 68 millones respecto al año anterior, todo ello «a pesar del intenso ritmo de inversiones (Capex de 311 millones de euros) y de la depreciación del dólar frente al euro», ha explicado la empresa.
En cuanto al dividendo, los accionistas de Acerinox percibieron el año pasado 155 millones de euros a razón de 0,62 brutos por acción.
PREVÉ UN 2026 «DE MENOS A MÁS»
Acerinox encara el año 2026 con una perspectiva de crecimiento gradual. La compañía estima que este ejercicio mostrará una evolución «de menos a más», apoyada tanto en la mejora de las condiciones de mercado como en el refuerzo del marco regulatorio europeo.
«Confiamos en que las nuevas medidas regulatorias que está adoptando la Unión Europea marquen un cambio de ciclo necesario y determinante en el sector», ha asegurado Bernardo Velázquez, consejero delegado de Acerinox.
«Pese a la cautela sobre la demanda europea a corto plazo, Acerinox cuenta hoy con un suelo competitivo más sólido gracias a las nuevas medidas comerciales, que deberían aprobarse lo antes posible, y al CBAM, herramientas que actuarán como catalizadores para el negocio local al frenar la competencia desleal de las importaciones. Aunque no controlamos los ciclos económicos, disponemos del modelo industrial idóneo para capturar el máximo valor en cuanto el mercado mejore», ha añadido Velázquez.