Las autoridades marítimas de Reino Unido han alertado este miércoles de que dos proyectiles han causado daños en sendos buques en el estrecho de Ormuz, uno de los cuales ha forzado el inicio del proceso de evacuación de la tripulación, sin atribuir el ataque a ningún país, en medio de la escalada de hostilidades en Oriente Próximo, derivada del ataque conjunto lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero y las represalias iraníes, situación que ha reducido drásticamente el tráfico marítimo en este paso.
El primer ataque ha ocurrido a unas 25 millas náuticas (46,3 kilómetros) al noroeste de la ciudad de Ras al Jaima, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), después de que «el capitán de un portacontenedores haya informado que el buque ha sufrido daños por un supuesto proyectil, de origen desconocido», según ha informado el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés).
Por ahora, «se desconoce la magnitud de los daños, pero la tripulación los está investigando», si bien «el capitán también informa que todos los tripulantes se encuentran a salvo», ha indicado el organismo, que ha recomendado «a los buques que naveguen con precaución y que informen de cualquier actividad sospechosa a la UKMTO mientras las autoridades continúan investigando el incidente».
Poco después, la misma autoridad ha informado de que otro proyectil, también de procedencia desconocida, ha impactado sobre un segundo buque de carga en el estrecho de Ormuz, a unas 11 millas náuticas (unos 20 kilómetros) al norte de Omán.
«El buque ha solicitado ayuda y la tripulación está evacuando», ha alertado el UKMTO, que ha informado de un «incendio a bordo», tras lo que ha vuelto a instar al resto de embarcaciones a navegar «con precaución» y a comunicar cualquier «actividad sospechosa», mientras las autoridades continúan con las correspondientes pesquisas.
Estos sucesos ocurren en medio de la escalada bélica en la región derivada de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias de éste ante los ataques. Las hostilidades han afectado también al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por el que circula aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y volúmenes significativos de gas natural licuado y fertilizantes.
En la víspera, la Guardia Revolucionaria iraní prometió que dejaría paso libre a los buques de «cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio», mientras que el secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Alí Lariyani, advirtió de que «es poco probable que se logre algún tipo de seguridad en el estrecho de Ormuz».