El Real Madrid avanzó este martes a los cuartos de final de la Liga de Campeones 2025-26, después de vencer (1-2) ante el Manchester City en el Etihad Stadium, con un doblete del brasileño Vinícius Júnior, que hizo el primero de penalti, después de que el portugués Bernardo Silva fuera expulsado al evitar un gol del ‘7’ bajo palos con la mano.
El equipo de Álvaro Arbeloa está entre los ocho mejores equipos del continente. La renta (3-0) de la ida de octavos de final parecía un colchón suficiente para no sufrir, y los derroteros que tomó la vuelta favorecieron una visita plácida de los merengues a Mánchester. Una ‘zamorana’ de Silva dejó a los ‘cityzen’ con uno menos y permitió a ‘Vini’ marcar desde los 11 metros, dejando atrás su error en el Santiago Bernabéu.
El brasileño las tuvo de todos los colores, y tuvo premio haciendo el 1-2 en el descanso, en un partido que dejó el cambio por molestias de un Thibaut Courtois que volvió a dejar paradas sobresalientes y el regreso de Kylian Mbappé casi un mes después.
El City, con dos tantos anulados por fuera de juego, cazó el habitual gol de Erling Haaland y fue mejor en una segunda parte en la que los blancos defendieron mal fruto de la relajación, pero no hubo remontada histórica –nunca le han remontado tres goles a los blancos en Copa de Europa–. Ahora, esperan previsiblemente al Bayern Múnich en cuartos de final.
Como en el Bernabéu, Vinícius Júnior sirvió un buen balón al espacio para que Fede Valverde se plantara solo ante Gianluigi Donnarumma, pero no tuvo temple y su remate fue manso a las manos del italianos. Y los locales respondieron rápido, con un primer aluvión que incluyó un balón al palo y otros dos tiros de Rodri Hernández y Tijjani Reijnders para intimidar a los merengues. Los de Guardiola pidieron penalti en un balón que golpea en las manos a Fran García y el árbitro no lo vio punible.
El primer arreón ‘cityzen’ se tranquilizó en cierta manera, pero la defensa blanca habitaba muy hundida en el césped del Etihad, con Vinícius y Brahim Díaz como islas en un inmenso océano que representaba la zaga del City. El Real Madrid solo se preocupó en los primeros 15 minutos en achicar agua, fue entonces cuando una larga posesión blanca le dio aire y un valioso premio a los de Álvaro Arbeloa.
‘Vini’ recibió al espacio en la izquierda, remató primero al palo y después, un segundo tiro, lo repelió Bernardo Silva con la mano. Esa ‘zamorana’ penalizó, después de comprobar con el VAR que el brasileño no estaba en fuera de juego, al portugués, que fue expulsado, y al City, ya que esta vez no falló el ‘7’ y puso el 4-0 para los blancos en el global. Sin tiempo para lamentarse, el conjunto inglés vio como Courtois evitaba a remate de Haaland el 1-1 en boca de gol.
Esa sublime parada abrió un periodo loco de oportunidades para ambos equipos, pudiendo Vinícius dejar aún más liquidada la eliminatoria hasta en dos ocasiones; igual que Haaland y Rodri para los suyos. Los blancos, entonces, se empeñaron en dormir el partido y Brahim, tras una virguería en el área, estuvo cerca del 0-2. Aunque el gol fue para el City, obra de Haaland para el 1-1, al rematar en área pequeña un balón suelto cuando más tranquilo vivía el encuentro, para dar algo de esperanza a los locales.
Tras el descanso, una sobrecarga en el aductor derecho de Courtois provocaron la entrada de Andriy Lunin, al lugar donde fue el protagonista en esa tanda de penaltis el curso de la decimocuarta Copa de Europa blanca. Y también reaccionó rápido a un primer disparo de Haaland con una parada de mucho nivel para mantener el empate.
El equipo de Pep Guardiola, aún con un jugador menos, gozaba de acercamientos peligrosos y embotellaba a los blancos, excesivamente relajados por el marcador y que encontraron en los contragolpes su gran arma. Con este guion, Vinícius tuvo la enésima sin suerte y Jéremy Doku marcó en un mano a mano ante el ucraniano, pero estaba adelantado.
El ritmo del juego fue disminuyendo, con los goles anulados a Aït-Nouri, Valverde y Vinícius, quien finalmente puso la puntilla con su doblete particular aprovechando un fenomenal centro lateral de Aurélien Tchouaméni.