El precio de la vivienda usada se dispara un 8% en el primer trimestre del año

Europapress 5874592 Vista Cartel Vende Portal Edificio Abril 2024 Madrid Espana Precio Vivienda

El precio de la vivienda usada sigue ganando velocidad en el primer trimestre del año al alcanzar los 2.126 euros por metro cuadrado al cierre de marzo, lo que supone un 8% más en tasa interanual, según datos de hogaria.net.

Así, el encarecimiento de la vivienda se eleva un 0,4% respecto al mes de febrero y el incremento trimestral acumulado avanza un 1,02%. El encarecimiento sigue siendo generalizado: 45 provincias registraron subidas durante marzo, lo que confirma que la presión sobre los precios no solo persiste, sino que se amplía territorialmente.

Por territorios, las provincias más caras fueron Islas Baleares, con 4.934 euros por metro cuadrado; Madrid (4.110 euros) y Guipúzcoa (4.061 euros), que siguen liderando un mercado impulsado por la escasez de oferta, la demanda internacional y la concentración de actividad económica.

Las correcciones de precios siguen siendo excepcionales durante el primer trimestre, con las mayores caídas en Soria (-1,3%), Cuenca (-1%), Palencia (-0,3%) y Ávila (-0,1%).

Frente a ello, los mayores incrementos se concentraron en Las Palmas (+2,8%), Alicante (+2,6%), Málaga (+2,4%), Cádiz (+2,4%) y Madrid (+2,3%), territorios donde la demanda –tanto residencial como inversora — sigue siendo especialmente intensa.

CONTINÚA EL CICLO ALCISTA

Según Hogaria.net, los datos del primer trimestre del año demuestran que el mercado inmobiliario continúa avanzando con «inercia propia», incluso en un entorno económico complejo debido a la guerra de Irán, dando lugar a que el precio de la vivienda crezca muy por encima de los ingresos de los hogares.

De esta manera, el primer trimestre de 2026 no solo confirma la continuidad del ciclo alcista, sino que apunta a un mercado cada vez más tensionado, donde las bajadas son anecdóticas y las subidas, la norma.

A falta de un aumento significativo de la oferta o de cambios estructurales en el mercado, todo indica que la vivienda seguirá avanzando por delante de la economía real. Y, con ello, seguirá ampliándose la distancia entre quienes pueden acceder a ella y quienes quedan fuera.

Además, la guerra en Irán podrían retrasar la bajada de tipos en Europa, encareciendo aún más el acceso a la vivienda, y reforzar el atractivo del inmobiliario como valor refugio, sosteniendo la demanda inversora y limitando cualquier ajuste de precios.

{DF} +Leídas
Paisano