Tesla ha recibido la aprobación regulatoria de la conducción automatizada total (supervisada) en los Países Bajos, la primera vez que estará disponible para los vehículos de los clientes en Europa, con su implantación en los vehículos de clientes en los próximos días.
La conducción automatizada total (supervisada) es un conjunto de funciones avanzadas de asistencia al conductor que permiten a los vehículos Tesla circular prácticamente por cualquier lugar bajo la supervisión activa del conductor.
Diseñada para acometer las partes más estresantes de la conducción diaria y maximizar la seguridad, el FSD (supervisado) puede circular por calles urbanas, maniobrar en cruces, realizar cambios de carril y mucho más.
El FSD (supervisado) aprende a través de la experiencia. La flota global de vehículos Tesla acumula cada día más de 500 años de datos de conducción. Estos datos se utilizan para enseñar al FSD (supervisado) cómo responder incluso ante las situaciones de conducción más inusuales, lo que ayuda a que los desplazamientos diarios sean más seguros para todos los usuarios viales.
Cuando está activado, el FSD (supervisado) utiliza principalmente las cámaras externas del vehículo y la inteligencia artificial para circular por todo el mundo. Todo el análisis del entorno en tiempo real, incluido el procesamiento de las señales de las cámaras y los datos de los sensores, se realiza directamente en el ordenador con IA integrado en el vehículo.
Cuando se activa el FSD (supervisado), la probabilidad de sufrir colisiones se reduce hasta 7 veces por kilómetro recorrido en comparación con la conducción manual. A fecha de hoy, se han recorrido más de 14.000 millones de kilómetros con FSD (supervisado) en todo el mundo.
Antes de ponerlo a disposición de los clientes, Tesla llevó a cabo exhaustivas pruebas internas del FSD en toda Europa, recorriendo más de 1,6 millones de kilómetros con este sistema activado.
A finales del año pasado, Tesla comenzó a ofrecer experiencias de conducción asistida con FSD en algunos países europeos. Abierta al público en Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos y España, esta campaña permitió a más de 13.000 personas probar el sistema de primera mano en las carreteras europeas.