Los bancos de la zona euro aumentaron las restricciones para la concesión líneas de crédito a empresas, así como de préstamos a las familias para la adquisición de vivienda, según la encuesta de préstamos bancarios del Banco Central Europeo (BCE), que refleja la evolución durante el segundo trimestre de 2026.
Asimismo, de cara al tercer trimestre de 2026, los bancos de la zona euro esperan que los criterios de concesión de crédito se endurezcan aún más en todas las categorías de préstamos.
La consulta, realizada entre el 15 y el 30 de junio con la participación de 159 bancos, revela un «endurecimiento neto moderado» de los criterios de concesión de crédito a las empresas en el segundo trimestre (7%), mientras que las entidades también aumentaron las restricciones para conceder hipotecas (9%) de la forma más intensa desde finales de 2023, así como en el crédito al consumo y otros préstamos a hogares (12%).
En el caso de las empresas, el endurecimiento de la concesión de crédito fue inferior a las expectativas de los bancos en la encuesta anterior (19%) y las entidades mantuvieron los riesgos para las perspectivas económicas y su menor tolerancia al riesgo como principales factores para esta evolución.
En cuanto a las mayores restricciones para conceder hipotecas y crédito al consumo, argumentaron una menor tolerancia al riesgo y la mayor percepción del riesgo como impulsores del endurecimiento.
DEMANDA.
Por otro lado, los bancos detectaron un ligero aumento neto en la demanda de préstamos por parte de las empresas (3%), que superó las expectativas del sector, que había anticipado un descenso pronunciado (-10%), como consecuencia del impulso por la mayor demanda de existencias y capital circulante, la demanda de inversión fija por parte de grandes empresas y otras necesidades de financiación relacionadas con la refinanciación y reestructuración de la deuda.
Asimismo, las entidades de la eurozona reportaron un aumento en la demanda para cubrir las necesidades de liquidez, pero consideraron que el panorama general seguía siendo mixto y dependiente de la evolución geopolítica futura.
De cara al tercer trimestre, los bancos prevén un aumento neto moderado de la demanda de préstamos (4%).
Por su parte, la demanda de préstamos para vivienda disminuyó notablemente (-15%), aunque la contracción fue algo menos intensa de lo que los bancos habían previsto en el trimestre anterior (-20%).
«El deterioro de la confianza del consumidor y las variaciones en los tipos de interés fueron los principales factores que lastraron la demanda de préstamos para vivienda», lo que se sumó el empeoramiento de las perspectivas del mercado inmobiliario.
En cuanto a la demanda de crédito al consumo y otros préstamos a hogares continuó debilitándose (-2%), en contraste con las expectativas de los bancos, que preveían un descenso mayor (-9%), como consecuencia de la menor confianza del consumidor y un gasto moderado en bienes duraderos y las variaciones en los tipos de interés.
De cara al tercer trimestre, los bancos prevén nuevas caídas en la demanda de préstamos hipotecarios (-12%), mientras que se espera que la demanda de crédito al consumo se mantenga sin cambios (0%).