Tanques de almacenamiento de agua; guía para elegir capacidad, material y ubicación

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Elegir un depósito para una explotación agrícola no consiste únicamente en decidir cuántos litros debe almacenar. La reserva tiene que responder al ritmo de consumo, al cultivo, al clima y a la manera en que el recurso llegará después al sistema de riego. También importa dónde se instalará: un terreno irregular plantea exigencias distintas a una superficie preparada o a una estructura elevada. El material añade otra variable, especialmente por su exposición a la radiación solar y las condiciones de uso.

Por ello, antes de escoger tanques de almacenamiento de agua conviene estudiar el proyecto como un conjunto. Agropinos reúne distintas soluciones que permiten abordar estas necesidades desde la capacidad, la instalación y las características del depósito.

Del consumo al terreno: cómo calcular la reserva y decidir dónde instalarla

El primer paso consiste en determinar cuánta agua necesita realmente el proyecto. El volumen debe ser suficiente para cubrir las necesidades previstas y su cálculo parte del consumo durante el día y la noche, el clima predominante a lo largo del año y el tipo de cultivo. Como referencia general, la capacidad de almacenamiento de un tanque puede variar entre 60 y 1.000 litros, aunque la elección debe responder al gasto máximo estimado y a las particularidades de cada explotación. También intervienen los sistemas de bombeo y otros componentes necesarios para mantener un funcionamiento adecuado bajo criterios de higiene y seguridad.

Junto al volumen, resulta necesario identificar de dónde procederá el agua —por ejemplo, de una reserva, la recogida de lluvia, un pozo u otra fuente de abastecimientoy determinar si su distribución requerirá bombeo. Esta previsión permite atender los periodos de mayor demanda y conservar una reserva ante posibles interrupciones. Dentro de su catálogo, Agropinos comercializa depósitos de 250, 500, 1.000, 2.000 y 5.000 litros, mientras que sus geotanques amplían las posibilidades con capacidades de 10, 20, 40 y 80 m³.

Después llega el emplazamiento. Las estructuras superficiales pueden colocarse a nivel del terreno, semienterradas o completamente enterradas; las elevadas se sitúan por encima del suelo y resultan indicadas para grandes volúmenes en extensiones de cultivo, al favorecer el equilibrio de las presiones y reducir pérdidas de agua por fricción.

Del polietileno al PVC: qué aporta cada material al almacenamiento

Una vez definidos el volumen, el abastecimiento y la ubicación, el material termina de perfilar la elección. Los tanques de almacenamiento de agua de Agropinos están fabricados mediante rotomoldeo con polietileno 100 % virgen de baja densidad. Incorporan una capa exterior negra que protege frente a los rayos ultravioleta y otra interior, azul claro o blanca, que facilita la inspección del líquido.

Los geotanques presentan una configuración diferente. Están fabricados con membrana flexible de PVC, armadura de malla, superficies lisas y aditivo UV, además de ofrecer alta resistencia mecánica. Pueden destinarse a acuicultura, fertirriego, agroquímicos, vinazas y melazas. Su colocación requiere una superficie nivelada y libre de elementos afilados que puedan dañar la membrana.

Capacidad, abastecimiento, terreno y material forman parte de una misma decisión. Analizar conjuntamente estas variables permite dimensionar la reserva de acuerdo con las necesidades del cultivo y las condiciones reales de cada proyecto agrícola.

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