Aclarar el propósito corporativo. ¿Para qué?

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Las empresas se ven obligadas a reinventar su contrato económico y social en la nueva era pos-Covid

Sin duda, la pandemia ha acelerado el cambio de mentalidad de la sociedad. La recuperación de la actividad económica también se juega en términos de valores. Las medidas implementadas para combatir la crisis, desde la gestión meticulosa de la tesorería, el controlling financiero, la mejora de los procesos operativos para brindar un mejor servicio, la gestión más eficiente de recursos hasta un posible cambio del modelo de negocio para crear más valor han vuelto a poner la misión y visión de la empresa en la agenda de los Consejos de Administración.

La búsqueda del sentido del porqué participar en tal o cual proyecto corporativo, dedicarle tiempo para contribuir a una causa es aún más actual que antes. Compartir los mismos valores de una empresa es un tema clave del siglo XXI. Porque son los principios de la cultura de esta y que caracterizan su identidad, lo que decide el enfoque de decisiones que se toman. Y que además fomentan la motivación de sus equipos en desarrollar estrategias unificadas que tienen que implementar con la actitud alineada con la cultura corporativa y de esta forma contribuir en el crecimiento sostenible.

Así que las empresas deben asumir su papel en la protección del planeta en nombre del bien común, con el énfasis puesto en la responsabilidad social y medioambiental (RSE). Por lo tanto, la definición y afirmación de sus valores son la base de la reinvención necesaria de todas y cada una de las pymes españolas. Asimismo, este nuevo contrato económico implica una redefinición del perfil del directivo, que ya no puede limitarse a una descripción del puesto, sino que esté aclarado en términos de compromiso, proyectos a ejecutar con un ROI esperado y siempre en búsqueda de nuevos retos.

Este nuevo acuerdo con los equipos presupone un nuevo equilibrio entre las empresas que asumen parte del interés general, las expectativas de sus clientes y las motivaciones de sus colaboradores, sean de plantilla o proveedores. Por tanto, en industrias muy competitivas, los propietarios, consejeros delegados, directivos permanentes, todos se ven requeridos a reposicionarse de acuerdo con sus valores para atraer a los mejores talentos, internos y externos.

La alianza de tres pilares clave

Para las pymes, esto invita a promover una nueva alianza en torno a tres pilares, tal y como afirma Arnaud Quetin, miembro del equipo de Manager in Motion. El primero hace referencia a la liberación de las responsabilidades y el liderazgo, sin los cuales los valores permanecen solo en un entorno virtual. El segundo hace referencia a sostener la formación y el mentoring, dos procesos para acompañar a los equipos con eficacia en sus nuevos aprendizajes. Por último, el tercero incluye el cambio de paradigma, es decir, atreverse a cambiar la manera de rodearse de talentos y abrirse a contratar puntalmente profesionales externos especializados en la gestión del cambio (transitoria) para fortalecer nuevas habilidades.

“Al final, no solo con los valores corporativos se ejecutan estrategias, pero no se implementan de manera sostenible sin ellos”, afirma Quetin.

En ese sentido, los servicios de Interim Management como una palanca eficaz para afrontar retos claves, aclarar la carta de valores de una organización y fomentar su cambio cultural podría ser la solución para una empresa.