De Guindos afirma que la exposición de los bancos europeos a Evergrande es relativamente reducida

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La exposición de los bancos y entidades europeas a la crisis protagonizada por el conglomerado chino Evergrande, ahogado por el endeudamiento y la falta de liquidez, «es relativamente reducida», aunque sirve para poner de manifiesto los riesgos derivados del apalancamiento, según ha señalado el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos.

«La exposición de los bancos y entidades europeas (a Evergrande) es relativamente reducida», ha afirmado Guindos durante su intervención en un coloquio organizado por el Club Empresarial ICADE, donde ha advertido del fenómeno de la acumulación de deuda y la rápida subida de los precios de los activos inmobiliarios.

En este sentido, el economista ha apuntado que existe otra parte del sector financiero al margen de la banca, los fondos de inversión, cuyo nivel de supervisión no es comparable con el del sector bancario y que en un entorno de tipos casi cero buscan rentabilidad comprando activos menos líquidos y a través del apalancamiento.

«El nivel de bajos tipos esta teniendo influencia en la estrategia de inversión del sector financiero no bancario», ha reconocido Guindos, para quien, a raíz de lo interconectado del mercado financiero a nivel mundial, pueden darse «quebraderos de cabeza», aunque en el caso de China ha reiterado que la exposición es muy reducida, pero sí pone de manifiesto el riesgo del apalancamiento.

Por otro lado y a nivel de la zona euro, el vicepresidente del BCE ha destacado que se ha logrado evitar una oleada de insolvencias a causa de la pandemia al romper con las medidas fiscales y monetarias implementadas un potencial nexo negativo entre insolvencias empresariales, bancos y emisores soberanos, por lo que ha recomendado que la retirada de estas medidas se lleve a cabo de manera gradual.

Asimismo, ha destacado la mejora de la rentabilidad de los bancos europeos, que antes de la pandemia era negativa, como consecuencia de esta ausencia de insolvencias, lo que ha llevado a las entidades a mejorar sus provisiones, aunque Guindos ha señalado que no pueden olvidarse factores estructurales que tienen un efecto adverso sobre la rentabilidad del sector.

En este sentido, ha advertido de que, mientras que a corto plazo la recuperación económica ha tenido un impacto positivo, en el medio plazo, como consecuencia de la acumulación de deuda y la asunción de riesgos por el sector no bancario o la evolución de los precios en sectores como el inmobiliario, es necesario ser prudentes sobre la rentabilidad del sector financiero.

De este modo, ante el exceso de capacidad en el sector europeo, con una rentabilidad muy reducida, Guindos considera que puede haber movimientos de consolidación adicional.

Señala que el BCE decidirá en diciembre sobre el PEPP

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha asegurado que el Consejo de Gobierno de la institución tiene previsto decidir en su reunión del próximo mes de diciembre sobre el futuro del plan de compras antipandemia (PEPP), cuya duración está prevista en principio hasta marzo de 2022, así como acerca de la necesidad de alternativas en función de la situación económica y de la pandemia.

«En diciembre decidiremos cómo se ajustará, dependiendo de los datos sobre la evolución de la pandemia. Es un programa extraordinario y si se normaliza la situación económica y la pandemia se difumina habrá cumplido su misión, pero será en diciembre cuando decidiremos si acabar en marzo y las posibles alternativas si las hubiera», ha señalado Guindos en su intervención en un coloquio organizado por el Club Empresarial ICADE.

Por otro lado, en cuanto a la evolución de la economía de la eurozona, el vicepresidente del BCE ha expresado su confianza en que los datos del tercer trimestre reflejen un crecimiento fuerte, una vez que la variante Delta de la Covid-19 no ha tenido un impacto adverso tan importante como se temía y la vacunación sigue aumentando.

«El impacto económico ha sido mucho más limitado que en olas anteriores», ha apuntado el exministro español de Economía y Competitividad, quien, sin embargo, ha advertido de que los últimos indicadores adelantados muestran que la aceleración de julio y agosto «ha perdido algo de fuerza».

En este sentido, Guindos ha subrayado que esta ralentización del ritmo de expansión se explica «no tanto por la pandemia, sino por un factor como las restricciones de oferta», incluyendo cuellos de botella, incrementos de costes de transporte y de la energía, «que está empezando a afectar a las manufacturas».

En cualquier caso, el vicepresidente del BCE ha apostado por que el crecimiento de la zona euro «va a ser fuerte», del 5% en 2021, cuando se espera que la región en promedio alcanzará el nivel de renta prepandemia en el último trimestre para crecer el 4,6% en 2022.

Espera que la inflación acelere su repunte en los próximos meses

De Guindos, ha advertido de que la respuesta de la política monetaria de la institución no será igual en el caso de que los efectos que impulsan al alza la inflación tengan un carácter más permanente y estructural en vez de transitorio, por lo que la entidad permanece vigilante respecto de la evolución de los datos.

Durante su intervención en un coloquio organizado por el Club Empresarial ICADE, Luis de Guindos ha señalado que la proyección del BCE contempla que la inflación continuará acelerándose los próximos meses para revertir la tendencia el próximo año, cuando la entidad confía en que los precios de la zona euro subirán en promedio menos del 2%.

En este sentido, el exministro español de Economía y Competitividad ha recordado que la comparativa con el ejercicio 2020 está distorsionada por la pandemia y la caída de los precios de la energía, así como por las medidas adoptadas por algunos países.

«Nuestro planteamiento fundamental es considerar que gran parte de este aumento en 2021 obedezca a factores técnicos que en 2022 se darán la vuelta y empezarán a jugar a favor, situando la inflación media por debajo del 2%», ha indicado.

No obstante, el vicepresidente del BCE ha reconocido el efecto de otros elementos más relacionados con los cuellos de botella, la escasez o la evolución de los precios de la energía… cuyo impacto en la inflación «va más allá de lo proyectado hace unos meses».

De esta manera, ha advertido del riesgo de que estos problemas de oferta estén presentes durante un periodo dilatado, así como de que haya efectos de segunda ronda, fundamentalmente ligados al mercado laboral, añadiendo que la indexación puede acabar convirtiendo el efecto temporal en algo más permanente.

«La repuesta de política monetaria no es la misma si tenemos un efecto más temporal que si tenemos un incremento más permanente o estructural», ha apuntado Guindos, subrayando que la posición del BCE continuará siendo acomodaticia, pero teniendo en cuenta el objetivo de estabilidad de precios a medio plazo del 2% simétrico.

Por otro lado, el vicepresidente del BCE ha señalado la importancia de acometer reformas económicas que permitan hacer frente a estos problemas de oferta, puesto que la política monetaria y fiscal actúan sobre la demanda agregada.

En cualquier caso, el economista ha reconocido que la respuesta implementada por los gobiernos nacionales y a nivel paneuropeo dejará «herencias» que han ampliado las disparidades en los perfiles fiscales de los países, lo que hará necesarios planes de consolidación fiscal razonables para volver a converger.