Dr. Daniel Cabezalí explica en qué casos es necesaria la cirugía de fimosis

Originada por la incapacidad de descubrir total o parcialmente el glande debido a la estrechez de la abertura de la piel del prepucio, la fimosis es una condición que afecta a todos los hombres recién nacidos, aunque en la mayoría de los casos suele desaparecer a los pocos meses. Sin embargo, si esto no sucede, la cirugía de la fimosis es la solución más recomendable para resolver este problema, sobre todo una vez que los niños dejan de usar pañales.

Para ello, el Dr. Daniel Cabezalí está especializado en urología pediátrica, por lo que ofrece la posibilidad de realizar esta intervención en Madrid.

Causas y síntomas de la fimosis

La fimosis o frenillo prepucial corto puede ser causada por diferentes razones, aunque las más comunes son los cambios en el tejido ante infecciones o lesiones en la zona genital, el crecimiento anómalo de la piel del prepucio y las condiciones genéticas. No obstante, todos los recién nacidos tienen una fimosis fisiológica, la cual tiende a desaparecer en el 50 % de los niños al año de vida, mientras que en el 90 % de los pequeños de 3 años el problema ya no existe.

Así, los síntomas más habituales de la fimosis son las infecciones provocadas por la falta de una higiene correcta del pene, la caída de la cabeza del pene o una forma curvada durante la erección, además de dolor por la tensión que genera el frenillo corto, el cual puede causar incurvación si el acortamiento es muy pronunciado. Del mismo modo, la fimosis puede causar sangrado y grietas en la piel del prepucio, con irritación y un picor intermitente.

Cirugía de la fimosis de la mano del Dr. Daniel Cabezalí

Una de las opciones quirúrgicas para corregir la fimosis es la circuncisión que es un procedimiento a través del cual se extirpa una porción del prepucio, con el objetivo de dejarlo permanentemente descubierto. Otra opción para casos en los que la fimosis sea menos acusada es la prepucioplastia, cirugía mediante la cual se corta el prepucio en la zona más estrecha sin extirparlo.

De este modo, el mismo día de la cirugía de la fimosis el paciente puede descansar en su casa, pudiendo sentir algunas molestias en el área operada e incluso sufrir inflamación o sangrado hasta que la herida sane en un período de entre 5 y 7 días.

Con una amplia trayectoria como especialista en urología infantil en algunos de los centros de salud más importantes de Madrid y una amplia formación en cirugía pediátrica, el Dr. Daniel Cabezalí aplica técnicas mínimamente invasivas para garantizar a sus pacientes resultados óptimos, con menores plazos de convalecencia y mínimas secuelas estéticas.