Duterte declara el «estado de calamidad» en Filipinas por el tifón ‘Rai’

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El presidente filipino, Rodrigo Duterte, ha declarado el «estado de calamidad» por el paso del tifón ‘Rai’ por Filipinas, que ha dejado al menos 375 muertos y cerca de 1,8 millones de damnificados, una decisión que puede ayudar a acelerar las labores de socorro.

«La declaración del estado de calamidad acelerará los esfuerzos de rescate y socorro y rehabilitación del gobierno y el sector privado. Este también será un mecanismo efectivo para controlar los precios de bienes y materias primas en las áreas», ha dicho Duterte durante una rueda de prensa, recogida por el periódico filipino ‘Inquirer’.

El portavoz presidencial, Karlo Nograles, ha declarado que las donaciones extranjeras han llegado y posibilitarán que los cuerpos de seguridad locales puedan entregar la ayuda a las provincias golpeadas por el tifón, según ha informado DPA.

De hecho, la Unión Europea anunció este martes que destinará 1,7 millones de euros en fondos humanitarios para cubrir las necesidades inmediatas de los afectados, como la provisión de comida, agua y refugio, además de otros materiales de uso diario.

La Policía filipina detalló este lunes que, hasta esa fecha, se han confirmado 375 fallecidos, mientras que 500 personas han resultado heridas y 56 han sido dadas por desaparecidas, mientras que el Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD) ha situado en 1.805.005 el total de afectados.

La región con más víctimas mortales es la de Visayas central (170), seguida de Caraga (167) y Visayas Occidental (24). Hay 6 fallecidos en Visayas Oriental, siete en Mindanao del Norte y uno en Mindanao Occidental. Del total de 56 desaparecidos, 47 corresponden a Visayas Central, ocho a Caraga y uno Visayas Oriental.

Según la Policía, se han instalado 3.571 centros de evacuación que albergan a 30.065 familias de desplazados, 99.568 individuos. En los mismos hay unos 600 policías desplegados. Además hay 3.164 zonas sin suministro eléctrico y son 1.897 sin servicio de telefonía móvil.

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, prometió el lunes «un convoy de arroz y agua» para los supervivientes mientras intenta conseguir que el Gobierno libere unos fondos que espera que ascienda a los 4.000 millones de pesos filipinos (alrededor de 71,2 millones de euros).

Además, declaró que 2.000 millones de pesos (unos 35,6 millones de euros) irán destinados a las autoridades locales de las zonas afectadas por el paso de ‘Rai’, mientras que los otros 2.000 millones de pesos estarán destinados a ayudar a los supervivientes.

Duterte ha reconocido que el Gobierno tiene «enormes deudas» a causa de los costes de la respuesta a la pandemia de coronavirus y ha adelantado que habrá que esperar a los Presupuestos de 2022 «para tener dinero para gastar», tal y como ha recogido la cadena de televisión filipina ABS-CBN.