El resultado ordinario neto de las empresas no financieras españolas creció un 35,7% en el primer trimestre de 2026, en contraste con la caída del 17,4% observada en el mismo periodo de 2025, impulsado por los subsectores de refino y comercio de combustibles.
Así se desprende de los datos recopilados en la estadística que incluye los principales indicadores económico-financieros de las empresas del primer trimestre de 2026, publicados este miércoles por el Banco de España.
Una de las principales conclusiones del informe es que el resultado ordinario neto (RON) se incrementó un 35,7% en el primer trimestre de 2026, frente a la caída del 17,4% registrado en el primer trimestre de 2025.
Este incremento está vinculado principalmente al aumento de la actividad, medida en términos nominales, en las empresas de refino y comercio de carburantes.
En contraste, tanto las rentas financieras como los gastos de personal lastraron la evolución del resultado ordinario neto, debido al aumento de los gastos de personal del (4,3%) y de los gastos financieros (6,4%), así como al descenso de los ingresos financieros (4,6%).
En todo caso, al excluir los sectores de energía, refino de petróleo y comercio mayorista de combustibles, el resultado ordinario neto presenta un crecimiento del 6% en el primer trimestre de 2026, frente al descenso del 28,5% registrado en el mismo periodo de 2025.
Asimismo, el Banco de España destaca que la comparación de la tasa de variación del resultado ordinario neto en el primer trimestre de 2026 con su promedio histórico muestra que el valor más reciente se sitúa de manera significativa por encima de esta referencia.
SE MODERA EL CRECIMIENTO DE LA CIFRA NETA DE NEGOCIOS
De su lado, la cifra neta de negocios de las empresas aumentó un 1,1% en el primer trimestre de 2026, frente al 5,6% registrado en el mismo periodo de 2025. Si se excluyen los sectores con comportamiento atípico –energía, refino y comercio mayorista de combustibles–, el crecimiento de la cifra de negocios alcanzaría el 2,7%, frente al 6% de 2025.
En comparación con su media histórica, el crecimiento registrado en el primer trimestre de 2026 se sitúa por encima tanto para el total de la muestra, como al excluir los sectores con comportamiento atípico antes referidos.
Todas las ramas de actividad presentaron tasas positivas, con la excepción del sector energético, cuya cifra de negocios se redujo un 2,1%.
La actividad productiva de las empresas incluidas en la muestra trimestral de la Central de Balances, medida a través del valor añadido bruto (VAB), creció un 11,6% en el primer trimestre de 2026, frente a la caída del 1% en el mismo periodo de 2025, evolución igualmente influida por los sectores de energía, refino y comercio de combustibles, sin los que se atenuaría el crecimiento hasta el 2,1% en 2026, frente al 4,8% de 2025.
El análisis reponderado del valor añadido bruto ofrece una positiva imagen del conjunto de las sociedades no financieras, al situar el crecimiento en el 5%, una vez corregido el efecto del mayor peso relativo de estos sectores en la muestra, frente al 4,8% registrado en el mismo periodo del año anterior.
En relación con el promedio histórico de la serie de la Central de Balances –tanto para el total de la muestra como el total sin atípicos–, el dato del primer trimestre de 2026 se sitúa por encima de su promedio 2007-2025.
SE ELEVA LA RENTABILIDAD DEL ACTIVO
Por su parte, la ratio de rentabilidad del activo, que mide el rendimiento generado por los activos netos de las empresas, se situó en el 4,5% en el primer trimestre de 2026, frente al 3,6% registrado en idéntico periodo de 2025.
Si se excluyen los sectores de energía, refino y comercio mayorista de combustible, la rentabilidad mostraría un ligero descenso al pasar del 2,8% en el primer trimestre de 2025 al 2,7% del mismo periodo de 2026, por la expansión de los activos en mayor medida que el crecimiento que tuvo el RON en el periodo considerado.
La comparación de la rentabilidad del activo el primer trimestre de 2026 con su promedio histórico muestra que el valor más reciente se sitúa por encima del promedio, aunque se posiciona ligeramente por debajo al excluir los sectores con comportamiento atípico.
En el sector energético, la rentabilidad aumentó del 8,9% al 9,9%. Por su parte, la industria registró un incremento notable, al pasar del 3,1% al 12,9%, debido al comportamiento del subsector de refino; sin su contribución, el avance habría sido más moderado, del 5,2% al 5,6%.
En el comercio y la hostelería, la rentabilidad se elevó del 10,4% al 12%, impulsada en gran medida por el comercio mayorista de combustibles; sin este subsector, habría registrado un ligero descenso, del 10,9% al 10,6%. Por el contrario, en el sector de información y comunicaciones se redujo del 11,5% al 9,2%, mientras que en el resto de actividades se mantuvo prácticamente estable en torno al 1,3%.