El empleo en grandes empresas cae un 2,8% en marzo pero las ventas se disparan un 9,6%

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El número de empleados en las grandes empresas cayó un 2,8% en marzo respecto al mismo mes de 2020, mientras que las ventas totales, deflactadas y corregidas de variaciones estacionales y de calendario, se incrementaron un 9,6%, según los últimos datos de Ventas, Empleo y Salarios en grandes empresas publicados por la Agencia Tributaria.

El fuerte rebote positivo de la tasa de ventas es consecuencia de la intensa caída en marzo del año pasado a raíz de la declaración del estado de alarma y del confinamiento posterior.

Por ello, en este contexto resulta más indicado observar la tasa intertrimestral que en marzo, por segundo mes consecutivo, se sitúa en el entorno del 1,5% más. En términos trimestrales el descenso fue del 1,7%, con una mejora de dos puntos y medio respecto al cuarto trimestre, acentuando de esta forma la senda de progresiva recuperación de los periodos precedentes.

En cuanto al incremento del rendimiento bruto medio de los asalariados, su nivel repuntó en marzo hasta el 2,3%, por encima de los valores que se venían observando en los últimos meses.

Este resultado es consecuencia del efecto base, por la notable reducción en marzo del pasado año que se explicaba por el efecto de los ERTE; intermensualmente lo que se aprecia es, por el contrario, un cierto retroceso.

En cuanto a las ventas interiores, los niveles crecieron en marzo un 10,5%, cerrando el trimestre con una disminución del 1,2%, con un comportamiento paralelo al de las ventas totales.

Por destinos, la evolución fue homogénea, aunque con distintas intensidades. En las ventas de bienes y servicios de consumo la mejoría fue algo menos pronunciada, con un aumento del 10,3% tras la caída anterior del 5%, mientras que las ventas de capital se expandieron un 17,6% frente al retroceso del 4,8% de febrero. Dentro de estas, el resultado se explica en buena medida por el avance del componente de equipo y software, con resultados más modestos para la construcción.

Por su parte, las exportaciones aumentaron en marzo un 6,1%, respecto a la caída del 9,5% en febrero, mientras que las importaciones crecieron un 15,1%.

En concreto, las exportaciones a terceros países son las que muestran un mayor cambio, incrementándose en marzo un 7,4%, superior al 5,1% que registraron las destinadas a la UE.

En cuanto al conjunto del primer trimestre y en lo referido a los datos de grandes empresas y pymes societarias, el número de empleados continuó a la baja en el primer trimestre de 2021, con lo que suma cuatro trimestres consecutivos de caídas, al tiempo que las ventas también experimentaron un descenso, aunque más moderado que en periodos anteriores.

En concreto, las ventas totales de las grandes empresas y pymes societarias, deflactadas y corregidas de variaciones estacionales y de calendario, disminuyeron en el primer trimestre un 3,5%, mientras que los perceptores de rendimientos del trabajo, indicador de base fiscal de la evolución del empleo asalariado, disminuyeron un 7,4%.

Según ha explicado la Agencia Tributaria, continúa así la moderación de las pérdidas, aunque con una intensidad inferior a la observada en trimestres anteriores.

En cuanto al empleo, la evolución siguió condicionada por el efecto de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, así como por el mayor impacto de las restricciones a la actividad en las pymes.

Sobre el rendimiento bruto medio, se produjo un incremento del 4%, similar al de los trimestres anteriores y muy elevado por el efecto composición consecuencia de la mayor pérdida de empleo que se produce en actividades con un menor nivel salarial. Este efecto explica alrededor de dos puntos del crecimiento que se observa en el salario medio, según se desprende de la estadística.

Los datos de ventas, empleos y salarios están condicionados porque se comparan con un periodo de 2020 afectado por el comienzo del confinamiento estricto tras la declaración del estado de alarma. Sin embargo, la mejora en el caso de las ventas no fue mayor por el impacto del temporal Filomena, junto con el de las restricciones de movilidad consecuencia de la intensificación de la pandemia tras las festividades de final de año.